Meteorología. Ola de Frío Polar
J.MORA / R.FERRIOL. PALMA.
Las previsiones meteorológicas acertaron de lleno y ayer las montañas de la Serra amanecieron cubiertas por un espeso manto blanco que llegó a ser de más de 20 centímetros en las cumbres. El temporal de frío, viento y lluvia mostró su cara más amable lo que movilizó a centenares de personas al espectáculo invernal de la nieve. No obstante, llegar a ella no fue fácil. Al menos en la Serra de Tramuntana, la carretera permanecía cerrada al tráfico debido a la caída de numerosos árboles en el tramo entre el mirador de Ses Barques y Lluc. Ello obligó a realizar caminatas de más de cinco kilómetros para encontrarse con las primeras nieves. El fenómeno meteorológico cuajó en los 900 metros de altura.
Ataviados con bufandas, gorras, gruesos jerseys y botas, los más atrevidos fueron siguiendo el asfalto hasta toparse con el espectáculo de color blanco. Fue el caso de Elisa, de tan solo 8 años, que iba acompañada por su madre y Bartomeu Mayol, que con paciencia subieron hasta la finca de Monnàber donde jugaron plácidamente con la nieve virgen que había en los márgenes de la carretera. El asfalto fue despejado a primera hora de la mañana por los equipos en alerta del Consell. Juan Mas, el responsable de mantenimiento de esta vía, explicó que las dificultades derivadas de la caída de numerosos pinos sobre la carretera imposibilitaban abrirla a la circulación. A pesar de ello, circular ayer por la carretera del Puig Major revestía su peligro, en tanto que las bajas temperaturas reinantes convirtieron en hielo la capa de nieve que cubría el asfalto.
A muchos ciudadanos que se desplazaron hasta Sóller para poder jugar con la nieve la resignación pudo con ellos y dieron media vuelta al ver que no podían subir con sus coches. Otros como Marisa, Antonio, Lourdes y un largo etcétera de personas las ganas de jugar con bolas de nieve o construir su propio muñeco pudieron más y no dudaron en subir a pie hasta Sa Bassa de la Comuna de Fornalutx. Ayer este lugar tenía cierta similitud con las Ramblas por la gran afluencia de gente. Todas, ansiosas de tocar la nieve que la masa de frío polar dejó caer en la Serra. Fue la más copiosa del invierno y la primera del año.
No todos se divirtieron. La preciosa estampa de Galilea acabó por enfurecer ayer a muchos vecinos que quedaron incomunicados. Según criticaron varios residentes, mientras el Consell se encargó de retirar la nieve de la carretera, "el Ayuntamiento no se preocupó de limpiar las calles principales del pueblo". "Hay un palmo de nieve, no podemos transitar y los coches están cubiertos de nieve", explicó una afectada. "No podemos ni ir a comprar el pan", sentenció. Lo peor, lamentaron, es que el alcalde Joan Ferrà subió a Galilea y vio el panorama. "No hizo nada", criticaron.
Ayer el frío acompañó a la estampa blanca cuando fueron pocos los municipios que superaron los seis grados. El mercurio del aeropuerto marcó una máxima de 5,9 y una mínima de tres grados. En Lluc se alcanzaron valores de 0,2 bajo cero.
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