I.O. PALMA.
La corrupción ligada a la clase política se erige como uno de los principales problemas para los baleares ya que, si bien el paro y la inestabilidad laboral y las dificultades económicas copan los dos primeros lugares entre las preocupaciones de los isleños, las malas prácticas de los representantes políticos se sitúa en tercer lugar a escasa distancia de las otras dos, según pone de manifiesto la última encuesta de Quaderns Gadeso.
Así, mientras que en el conjunto del país el paro se erige como el primer problema de los ciudadanos a gran distancia del segundo motivo de inquietud –los problemas económicos–, en Balears también se vislumbra el desempleo como la cuestión más preocupante, pero ligado indisolublemente a la inestabilidad laboral.
Pero uno de los hechos más relevantes del sondeo realizado por Gadeso es que, mientras que en España es percibido como tercer problema los partidos y la clase política sin una ligazón inevitable con la corrupción y con un nivel de intensidad bajo (16,6%), en las islas este problema sí se liga a la corrupción y así lo piensan casi la mitad de los encuestados (43,2%).
Los inmigrantes son percibidos en las islas como cuarto motivo de preocupación (23%), mientras que en España se hace referencia al fenónemo de la inmigración más que a las personas que lo protagonizan. Y además es percibida con menor intensidad que en el archipiélago (13,7%).
Por último, el quinto problema en orden de importancia difiere entre baleares y españoles. Si para los primeros lo constituye el acceso a la vivienda (23,1%), para los segundos es el terrorismo (13,1%).
Por lo que respecta a la situación económica actual, casi tres de cada cuatro baleares la perciben como mala (69,3%), el 27,6% la considera regular y tan sólo un 3,1% la ve como "buena". A medio plazo, el 19,3% considera que mejorará, más de la mitad (55,1%) cree que continuará igual y uno de cada cuatro (25,6%) opina que empeorará.
En lo que atañe a la situación política actual, mientras que el 62,3% de los baleares la considera mala, el 33,4% regular y tan sólo un 4,3% le contempla como buena, a medio plazo uno de cada cuatro cree que irá a peor, casi la mitad opina que se mantendrá igual y un 6,3% tiene la esperanza de que mejorará. Uno de cada cuatro baleares optó por no contestar, quizá por no atreverse a pronosticar que nos deparará el futuro en política.
Por islas, Mallorca es la más pesimista ya que el 27,2% de los mallorquines considera que la situación política empeorará, cifra más alta que las expectativas en este sentido de los menorquines (23,3%) y de los ibicencos (26,5%), formenterenses (23,8%).
Otro de los aspectos tocados en la última encuesta Gadeso hace referencia a la confianza en las instituciones. Y salen bastante malparadas. Ninguna pasa del aprobado ya que el Govern suscita una nota de 4,3 sobre 10, los Consells insulars consiguen un 4,5, la misma calificación que los ayuntamientos.
Por islas, tanto el Govern como el Consell obtienen la peor nota en Mallorca, con un 3,8 y un 4 respectivamente. El ayuntamiento de Palma supera a las dos instituciones supramunicipales (4,5), mientras que el de Calvià tan sólo obtiene un 3,8. Por norma general, los ayuntamientos pequeños (-10.000 hab.) sacan la nota más alta de las instituciones entre los mallorquines (4,8).