Acoso a la corrupción. En la vivienda de Madrid aparecieron objetos de gran valor en la caja fuerte
J.F. MESTRE. PALMA.
Los tres hijos de Jaume Matas viven en Madrid disfrutan de una vida de estudiantes privilegiada. No sólo tienen a su disposición un lujoso piso en uno de los barrios más caros de la capital, sino que no tienen que preocuparse ni por limpiar la casa ni por hacerse la comida. Para ello tienen la ayuda casi diaria de una empleada de hogar.
Cuando el pasado mes de noviembre la Guardia Civil entró en el piso de la calle Ramón de la Cruz para realizar un registro quien les abrió la puerta fue la empleada de hogar. Es una mujer de nacionalidad marroquí que inicialmente incluso intentó evitar que los guardias civiles entraran en el piso. Pero poco le valió este intento porque los agentes llevaban en la mano una orden de registro. Mientras se realizaba una descripción de los objetos de valor que había en el piso, como podían ser obras de arte o aparatos electrónicos, los investigadores hablaron con la empleada del hogar. Contó que lleva cuatro años contratada por el ex president del Govern, que le abona una paga aproximada de unos 800 euros al mes. Su trabajo consiste en llegar por la mañana al piso de Madrid, realizar la limpieza y después hacer la comida a los tres hijos de Matas y de Maite Areal. Después de limpiar los platos se marcha a su casa. Este trabajo se repite cinco días a la semana. De momento no se ha averiguado de qué forma cobra esta paga mensual, pero es una de las pistas que se están siguiendo. Tampoco se ha podido comprobar todavía si dispone de algún tipo de contrato laboral para trabajar en esta casa.
El registro del piso de la calle Ramón de la Cruz confirmó las numerosas sospechas que existen sobre el presunto enriquecimiento ilícito del ex president del Govern. Ya se sabía la obsesión de esta familia por los relojes y las joyas caras. En pocos meses Maite Areal compró en una lujosa joyería de Palma cinco relojes y dos joyas, valoradas en unos 70.000 euros, que abonó en metálico. Pero no han sido las únicas joyas que ha comprado. En la caja fuerte del piso de Madrid se guardaban otros dos relojes cuyo valor ronda los 25.000 euros. Las dos piezas se han comprado en una joyería de Madrid. Aunque no se ha encontrado la factura se conoce el establecimiento donde fueron comprados, porque ambos relojes llevaban la correspondiente garantía sellada por el comercio.
Pero además de estos objetos de lujo, a los que hay que añadir la cara colección de estátuas compradas en caras tiendas de la calle Velázquez de Madrid, también aparecieron varios documentos cuanto menos sospechosos. El piso de Madrid está escriturado a nombre del ex presidente de Gesa, Bartomeu Reus. Uno de los documentos encontrados era un plano realizado por el estudio de decoración Denario, el mismo que realizó toda la rehabilitación del "palacete" de la calle San Felio de Palma.
Planos de la mejora
Antonio Obrador, el decorador, describe en este plano las mejoras que se realizaron en el piso de Madrid antes de ser habitado. Las mejoras consistían en construir una habitación más a costa de quitar espacio al amplio salón de la casa. El decorador no envía este plano al dueño de la vivienda, Bartomeu Reus, que es quién teóricamente debería pagar las obras de mejora. El decorador envía la documentación a Jaume Matas, al inquilino del piso.
Esta semana la comisión judicial que encabeza el juez Castro se ha desplazado a Madrid para tomar declaración a varios testigos. Los directivos de la empresa Vallerhermoso, la constructora que realizó el edificio, han confirmado que fue Maite Areal, que iba casi siempre acompañada por su hermano Fernando, la que eligió el piso. Era la misma vivienda que después compró Reus. Cuando eligió la vivienda el marido de Maite Areal se sentaba en el consejo de ministros de José María Aznar.