Acoso a la corrupción. El president celebra la renuncia porque "estábamos en un punto sin retorno"
VIRGINIA EZA/F.A/F.G. PALMA.
Bartomeu Vicens, condenado a cuatro años y medio de prisión por malversación de caudales públicos y prevaricación, anunció ayer su decisión de renunciar a su escaño, poniendo así fin a la situación de Govern en minoría en la que se había quedado el Pacto al renunciar a contar con su voto una vez que se produjo su condena el jueves. Vicens comunicó su decisión a las 19,00 horas de la tarde de ayer a través de su abogado, Eduardo Valdivia. "Después de haberme notificado en el día de ayer (por el jueves) la sentencia de la sala de lo civil y lo penal del TSJB y al objeto de no incrementar la inestabilidad institucional, y en especial en el Parlament, he decidido presentar mi renuncia al acta de diputado", explicó Vicens en su comunicado.
Junto a ello, anunció su decisión de pedir su "baja como militante de Unió Mallorquina", partido en el que estaba suspendido de militancia desde que se le impuso una fuerte fianza para eludir la prisión como medida cautelar. Vicens dejó claro que estas decisiones no significan "el reconocimiento de culpa alguna" y que presentará "todos los recursos que estime oportunos para defender mi inocencia ante los tribunales". El comunicado concluye con su intención de apartarse "de toda actividad pública".
La decisión de Vicens se produjo después de que a las 2,30 horas de la tarde el fiscal anticorrupción Juan Carrau comunicara al abogado Valdivia su intención de pedir al TSJB que ordene el ingreso en prisión del hasta ahora diputado.
Poco antes, a las 12 de mediodía, el president del Govern, Francesc Antich, había anunciado su decisión de gobernar en minoría renunciando al voto de Vicens, después de que el día anterior éste hubiera descartado dimitir. La noticia de la dimisión de Vicens supuso un alivio para el jefe del Ejecutivo. "Era algo que todos deseábamos porque habíamos llegado a un punto de no retorno", declaró Antich tras conocer la decisión. A su juicio, "es una buena noticia para quienes gobernamos y para los ciudadanos, porque se devuelve la dignidad al Parlament, la fuerza a la mayoría y da mayor estabilidad al Govern"
Explicó que había sido UM quien le había dado la noticia de que posiblemente Vicens dimitiera, ya que este partido estaba al tanto de "lo que iba pasando" respecto al diputado condenado. UM era el único de los tres socios del Pacto que aún no había pedido la dimisión de Vicens públicamente. El partido tiene previsto reunir la próxima semana a su Ejecutiva para tomar decisiones respecto a la situación de sus cargos implicados en distintos casos y, en lo que respecta a Vicens, era previsible la expulsión. "Se ha adelantado él", aseguraron desde UM.
Las mismas fuentes precisaron que el partido no le había presionado aún para que renunciara a su escaño, a la espera de que la Ejecutiva lo acordara oficialmente. Junto a ello valoraron como positiva políticamente la decisión de abandonar el Parlament.
El escaño que hasta ahora ocupaba Vicens pasará a pertenecer a la alcaldesa de Andratx, Isabel Oliver, a la que la dirección del partido define como uno de sus grandes valores y la califica como "valiente". En este sentido, desde UM recordaron "el duro enfrentamiento" que mantuvo en la pasada legislatura con el entonces alcalde popular Eugenio Hidalgo, quien finalmente acabó condenado por el caso Andratx.
Con la marcha de Vicens, a UM le queda el caso de su portavoz en Cort y ex conseller de Turismo, Miquel Nadal, como el más conflictivo por ahora, después de que el juez ordenara que se le retirara el pasaporte. El código ético acordado por PSOE, Bloc y UM supone que los cargos sobre los que recaigan medidas cautelares deberán dimitir y Antich fue ayer claro al respecto: el acuerdo afecta a Nadal y UM deberá pedirle que abandone su puesto en Cort. El president precisó que el código "habla de cargos", sin diferenciar entre ejecutivos o electos, y aseguró estar "convencido" de que "UM cumplirá con el código ético al que se comprometió".
Para Antich, la renuncia de Vicens es "importante para el Parlament y para que quede claro que el código ético se cumplirá". No obstante, reconoció que la marcha del diputado condenado no soluciona todos los conflictos. "Hay aun casos en marcha y se está a la espera de lo que pueda pasar", dijo refiriéndose a los imputados de UM.
Junto a ello, descartó convocar elecciones anticipadas y recordó que los casos de corrupción que investiga la Justicia proceden de la pasada legislatura. Antich emplazó al PP a actuar con "sentido común" y abandonar "las peleas" para poner "por encima a las personas" ante la crisis económica. "Necesitamos una oposición con sentido de país y con la que se pueda llegar a acuerdos", afirmó. Para el president, "debería haber acuerdos entre los que gobernamos y la oposición" en lo que se refiere a la "lucha contra la corrupción y contra la crisis económica".