Oceanografía. Campaña en el mediterráneo
I. OLAIZOLA. PALMA
Más de treinta científicos del Instituto Español de Oceanografía de los centros de Balears y Santander, del Imedea, de la UIB y del Instituto de Ciencias del Mar de Barcelona (CSIC) han pasado casi tres semanas investigando una de las zonas marinas de las que se tienen menos conocimiento: la columna de agua que va desde los 200 hasta los 800 metros de profundidad, los seres que allí viven y sus relaciones tróficas tanto con los organismos demersales (los que viven en el fondo) como con las aguas más superficiales.
El director del Centro Oceanográfico de Balears, Enric Massutí, recién desembarcado –la campaña se ha realizado desde el pasado 30 de noviembre hasta ayer mismo–, explicó que se ha tratado de "una campaña claramente multidisciplinar en la que han participado biólogos, físicos, químicos e ingenieros electrónicos y en la que se ha estudiado los ecosistemas profundos de Balears, desde los 200 hasta los 1.000 metros de profundidad".
El director del Oceanográfico señaló que se han analizado y se han tomado muestras de todo, desde la salinidad y la temperatura del agua, pasando por las corrientes y siguiendo por los pequeños peces y crustáceos que viven en la columna de agua desde los 200 hasta los 800 metros de profundidad. "El dominio mesopelágico, el gran desconocido, pero básico para mantener los ecosistemas de los fondos marinos", acotó.
Peces linterna
En esta columna de agua viven pequeñas especies de peces linterna –denominados así porque brillan en las profundidades–, crustáceos y pequeños cefalópodos.
Pese a que ahora hay que analizar los cientos de muestras y los miles de datos recogidos antes de llegar a conclusiones científicas, Massutí reveló que han constatado que estos pequeños peces y gambas suben a última hora del día a las aguas más superficiales (hasta los cincuenta metros) para alimentarse de plancton y servir de comida a su vez a otras especies. Durante el día, vuelven a descender hasta las profundidades donde sirven de alimento a la merluza y a la gamba roja. Massutí explicó que la campaña se ha desarrollado en aguas al sur (Cabrera) y oeste (Sóller) de Mallorca coincidiendo en otoño con el pico de la puesta de la merluza y que tendrá su continuación en verano con el pico de puesta de la gamba roja. El director del Centro Oceanográfico indicó que en la corriente de agua de Cabrera se ha detectado más abundancia de pequeños peces que de crustáceos mientras que en Sóller las pequeñas gambas proliferaban más entre estas aguas tan profundas como desconocidas.