L. MARINA. PALMA.
El próximo 11 de enero la televisión convencional pasará a ser historia. Ésta es la fecha señalada para la segunda fase del apagón analógico, que afecta ahora a Mallorca, y para la puesta en marcha de la Televisión Digital Terrestre (TDT).
Ante el previsible aluvión de problemas, a partir del momento en el que la TDT ya no cohabite con la televisión analógica. El Govern ha preparado un Plan de Contingencia.
Este proyecto ha surgido gracias a la colaboración activa del ministerio de Industria y las dos asociaciones que aglutinan a los antenistas de Balears: Asinem y Abitel.
El director general de Tecnología y Comunicaciones del Govern, Antoni Manchado, alabó ayer el acuerdo, durante la presentación de dicho plan, y destacó que "cuando la Administración, las empresas y las asociaciones trabajan conjuntamente siempre salen ganando los ciudadanos".
Uno de los aspectos más relevantes de este Plan de Contingencias es el compromiso alcanzado para responder a cualquier problema que pudiera surgir en un tiempo máximo de 48 horas. Los especialistas tendrán en cuenta la tipología del percance: cobertura, adaptación de la antena, descodificador... Si, en última instancia, no se puede dar respuesta, se hará una valoración del problema y se propondrán una serie de soluciones.
Con el fin de anticiparse, el Govern ha desplegado una previsión de posibles incidencias. Uno de los factores considerados como poco probables es el desconocimiento del apagón analógico. La intensa campaña publicitaria de los últimos meses debe haberlo contrarrestado.
Por el contrario, las incidencias consideradas más probables son los problemas de adaptación de las personas mayores a la TDT, falta de cobertura en las viviendas dispersas o que un edificio más alto, situado entre el hogar y el centro emisor, interfiera la señal. En este último caso, el Govern subvencionará la adquisición de un descodificador satelital. Gracias a este procedimiento la cobertura será de un 100%.
Centro de atención telefónica
El instrumento puesto en marcha para resolver estos problemas es el centro de atención telefónica. A través del número de teléfono 901 201 004, se tratarán todas estas contingencias. En primer lugar, el telefonista recibe una incidencia que tenga que ver con la cobertura o cualquier otro tipo de problema no habitual. El centro recoge los datos del usuario. En menos de 24 horas, debe enviar la incidencia. Tras consultar con los profesionales, se contesta al usuario.