Acoso a la Corrupción. La condena al ex parlamentario de UM agudiza la inestabilidad del pacto
VIRGINIA EZA. PALMA.
PSOE y Bloc coincidieron ayer en exigir a Bartomeu Vicens que abandone su escaño en el Parlament tras ser condenado a cuatro años y seis meses de prisión por malversación y prevaricación. Frente a ellos, el portavoz parlamentario del PP, Francesc Fiol, recordó que el diputado es "dueño de su escaño" y que los populares no harán "leña del árbol caído", por lo que no se sumó a la petición de dimisión.
El portavoz de UM en la Cámara, Josep Melià, eludió efectuar declaraciones, mientras que el secretario general de este partido, Joan Monjo, se remitió a la "próxima semana", cuando se "reunirá la Ejecutiva" ´uemita´ para analizar "todos estos temas", en referencia no sólo a Vicens sino también a la postura del partido ante las medidas cautelares contra Miquel Nadal, portavoz de UM en Cort, y lo que pueda ocurrir con el resto de los cargos del partido imputados cuando declaren. En el caso de Vicens, quien por el momento está suspendido de militancia en UM, el partido deberá decidir si le expulsa definitivamente.
Tanto el PSOE como el Bloc consideraron que los partidos tendrán que estudiar qué harán si Vicens no dimite voluntariamente, algo que el diputado ya advirtió ayer mismo que no haría. "Vicens no puede volver como diputado. El Parlament no se merece tener a una persona condenada por delitos de corrupción y que además dependa de su voto", dijo la secretaria de organización del PSOE, Rosamaría Alberdi. Agregó que "todos" los grupos parlamentarios, incluido el PP, deben "buscar la manera de que la Cámara balear no dependa del voto de una persona condenada", con el fin de devolver la "dignidad" al Parlament.
El portavoz del Bloc, Biel Barceló, afirmó que con la condena de Vicens se ha llegado a una "situación límite que requiere unas consecuencias", la primera de las cuales debería ser la dimisión del ex diputado de UM –ahora en el grupo mixto– por "dignidad parlamentaria y suya personal". Barceló recordó que su grupo ha planteado una reforma del reglamento del Parlament con el fin de que un diputado sea suspendido en casos como los de Vicens y confió en que el resto de los grupos parlamentarios analicen con seriedad esta posibilidad. Sin embargo, el portavoz del PSOE en la Cámara, Antoni Diéguez, consideró que esta reforma "no arreglaría nada" ya que la posibilidad de quitar un escaño a un diputado depende de "la ley electoral". Barceló reconoció que "hay una cuestión jurídica que debe solucionarse", si bien aseguró que juristas del Bloc lo han analizado y sería posible. "Espero que el PSOE no ponga pegas y si hay que hacer otro tipo de modificación legislativa estamos dispuestos a ello", dijo Barceló tras asegurar que su propuesta es una "cuestión de voluntad política y de consenso, ya que si los grupos mayoritarios –PP y PSOE– se oponen, será difícil que salga adelante".
Para el popular Francesc Fiol la propuesta de reforma del reglamento de la Cámara es sólo "un ejercicio de voluntarismo" ya que "para llevar a cabo una modificación debe crearse antes una ponencia y sería muy difícil que se llegara a un acuerdo antes de que acabe la legislatura". Fiol insistió en su negativa a pedir la dimisión de Vicens o pronunciarse sobre "la bondad o conveniencia" de que el diputado condenado mantenga su escaño, ya que la decisión depende sólo del propio Vicens. "Yo no soy quien para opinar", agregó el portavoz del PP.
Declaraciones
ROSAMARÍA ALBERDI
Secretaria Organización PSOE
"Vicens no puede volver
como diputado. El Parlament no se merece tener a una persona condenada por delitos de corrupción y depender además de su voto"
BIEL BARCELÓ
Portavoz del Bloc
"Se ha llegado a una situación límite que requiere unas consecuencias, la primera de las cuales es la dimisión de Vicens por dignidad parlamentaria y personal"
FRANCESC FIOL
Portavoz parlamentario PP
"No haré leña del árbol caído (...) Vicens es dueño de su escaño y yo no soy quién para opinar sobre la bondad o conveniencia de que permanezca en el Parlament"