F. GUIJARRO. PALMA.
Balears va a dejar de padecer la destrucción de puestos de trabajo a lo largo del próximo año, según las previsiones de la patronal Caeb. Su presidente, Josep Oliver, consideró que este invierno se alcanzará el techo en la cifra de desocupados y que no se va a mantener la senda del crecimiento del paro en 2010, pese a que las previsiones para la evolución económica durante el próximo ejercicio todavía no son optimistas.
Según esta organización empresarial, el archipiélago va a cerrar 2009 con un descenso en su producto interior bruto del 3,8%, y para 2010 se trabaja con la previsión de que esta tendencia a la baja se mantenga aunque de forma más moderada, hasta situarse entre un 1% y un 2%, en la línea con las estimaciones realizadas desde el Govern balear.
Josep Oliver aseguró que las empresas isleñas desean contar con unas condiciones favorables para poder contratar a más personas, "ya que si no hay trabajadores no hay consumidores, y sin consumo no hay negocio", y afirmó que las patronales en ningún momento aspiran a que se abaraten los despidos, de ahí su esperanza ante la posibilidad de que se retomen las negociaciones entre patronales, sindicatos y Gobierno central para llevar a cabo reformas de carácter estructural.
Respecto a la situación para el próximo ejercicio, auguró la citada finalización del proceso de destrucción de puestos de trabajo en las islas que se ha registrado en 2008 y 2009, y opinó que Balears va a tener un recorte de su producción más moderado que la media española, gracias al mejor comportamiento de las economías alemana y británica y al esperado aumento en la llegada de turistas y de las exportaciones. En cualquier caso, admitió la dificultad existente para hacer pronósticos en una coyuntura tan inestable.
En cuanto al cierre de este año, se cifró la caída de la economía isleña en un 3,8%, con un impacto especialmente duro en el caso de la construcción, con un recorte del 7,6%, seguido del descenso del 3,9% de la industria y del 3,8% del sector primario. El sector servicios, en el que se incluye el turismo, ha bajado un 3,2%. Por islas, la economía de Mallorca muestra un descenso del 3,7% y es la menorquina la más perjudicada, con un 4,5%.
Pese a la difícil situación económica, el presidente de la Caeb se mostró convencido de que en 2010 no se va a registrar un aumento de la conflictividad laboral, y defendió la necesidad de llegar a acuerdos que ayuden a superar la crisis.