Acoso a la Corrupción. La vivienda fue escogida sobre planos cuando jaume matas aún era Ministro
J.F. MESTRE. ENVIADO ESPECIAL A MADRID
Maite Areal, esposa del ex presidente del Govern Jaume Matas, fue quién eligió personalmente el lujoso piso de la calle de Don Ramón de la Cruz de Madrid, donde viven en la actualidad sus tres hijos, pero que aparece escriturado a nombre del ex presidente de Gesa, Bartomeu Reus. Así lo confirmó un directivo de la constructora Vallehermoso que declaró ante la comisión judicial, encabezada por el juez José Castro y el fiscal anticorrupción Pedro Horrach, que se desplazó ayer a Madrid para tomar declaración a varios testigos.
Poco antes del inicio de esta declaración, un representante de la empresa Sacyr–Vallerhermoso compareció ante el juez para explicar que, debido a una unión de estas dos sociedades, había sido imposible señalar a la persona que representaba a la constructora que vendió los pisos de la lujosa barriada de Madrid. Lo que no sabía este representante es que el juez sí conocía la identidad de este directivo, e incluso el domicilio donde residía. Por ello, ordenó a la Guardia Civil que fuera a buscarle y le presentaran en el juzgado. Este directivo, llamado Luis Butragueño, no se mostró muy dispuesto a acompañar a los agentes, aunque al tratarse de una orden judicial no tuvo más remedio.
El testigo situó en el año 2003 cuando recibió por primera vez la visita de la esposa del ex presidente, que casi siempre solía ir acompañada de su hermano, Fernando Areal, ex gerente del PP de Balears e imputado en la causa del Palma Arenas. Según el testigo, en esas fechas, cuando el piso todavía no se había construido, Matas aún era ministro del Gobierno Aznar. Maite Areal vio los planos y decidió comprar dos de los pisos de la cuarta planta. Tras alcanzar un acuerdo sobre el precio, que se acordó en un millón de euros, su hermano entregó la cantidad de 100.000 euros en metálico, según se refleja en un documento que está en poder del juez.
El directivo recordó que, meses después, cuando Matas ya había ganado las elecciones autonómicas y volvía a ser presidente del Govern, Areal le pidió la devolución del dinero. Sin embargo, el mismo día, según se refleja en la documentación, el ex presidente de Gesa, Bartomeu Reus, anuncia a la constructora su intención de comprar la vivienda y entrega la misma cantidad que había abonado Areal, es decir, 100.000 euros en metálicos. Butragueño reconoció ayer que el dinero no llegó a salir nunca de la caja de la constructora, es decir, no se le devolvió a Areal ni tampoco Reus tuvo que volver a entregar esta cantidad. Por tanto, el dinero que aparece abonado por Reus es el mismo que pagó antes Areal.
Además de esta declaración en el expediente oficial que entregó la constructora a la Guardia Civil apareció un pequeño papel adhesivo en el que señalaba que había que cambiar de nombre la vivienda.
Muchos indicios
Esta declaración se suma a los numerosos indicios que han ido recogiendo los investigadores, que consideran que Reus no es más que un testaferro y que el verdadero propietario del piso es Matas.
Además de este papel adhesivo se ha localizado otro documento, escrito en una hoja de cuaderno, en el que Maite Areal indica a los conserjes de la finca que dejen entrar a los obreros que realizaron las reformas en la vivienda antes de que entraran a vivir los hijos.