Una de las razones que más pesa en los propietarios que deciden alquilar sus viviendas de manera irregular es gestionar la fianza que los inquilinos dejan para garantizar la conservación del inmueble. Aunque resulte tentador retener ese dinero, especialmente en tiempo de crisis, la práctica es desaconsejada por los Agentes de la Propiedad Inmobiliaria, que custodian estos depósitos. "Si lo hacen como deben, se encuentran cubiertos", explica el presidente del colegio de API, Josep Oliver; "y aún están más cubiertos si lo hacen a través de los profesionales, y más aún si suscriben un seguro". Las ventajas son mayores, dado que la legislación actual permite agilizar las órdenes de desahucio en caso de impago o incumplimiento –como pueda ser la creación de un piso patera–, pero también delimita claramente las responsabilidades de ambas partes. Oliver asegura que los arrendatarios son los primeros interesados en que los contratos sean legales y que su depósito quede en la sede colegial. concienciar a los propietarios sobre esta obligación y sus ventajas es el objeto de un convenio que debe renovarse entre el Ibavi y los API.