F. GUIJARRO. PALMA.
El president del Govern, Francesc Antich, pronosticó ayer que Balears va a comenzar a registrar datos positivos en materia de crecimiento económico y de empleo a partir del tercer trimestre de 2010. Al respecto, señaló las previsiones optimistas existentes para las economías alemana y británica, y la dependencia que Balears tiene de estas últimas, lo que en su opinión permitirá que las islas estén entre las primeras autonomías en salir de la crisis.
El president realizó estas declaraciones tras la reunión de la Mesa de Seguimiento de la Economía Balear, a la que asistieron varios consellers junto a representantes de las patronales isleñas, como los presidentes de Caeb y Pimem, Josep Oliver y Juan Cabrera respectivamente; de los sindicatos UGT y CCOO; de las cámaras de comercio; del Cercle d´Economía; de la federación de municipios; y de las entidades financieras del archipiélago.
Antich destacó el esfuerzo que el Govern va a realizar el próximo año en materia de promoción turística –que se verá reforzado por un nuevo convenio con el Estado– y para la modernización de los establecimientos hoteleros, junto al desarrollo de obras públicas, con el fin de impulsar la recuperación de la economía de las islas. También indicó que el convenio con el Ejecutivo estatal para el desarrollo del tranvía se firmará este mismo año.
El balance de ese encuentro no fue tan positivo en opinión de algunos de los participantes. Juan Cabrera lamentó la ausencia de debate respecto a los resultados reales de las medidas económicas acordadas para reactivar las economía balear –en unas reuniones a las que la Pimem no fue invitada, según subrayó–, hasta el punto de que optó por abandonar el encuentro antes de que concluyera por considerar que no resultaba de ninguna utilidad.
El secretario de Acción Sindical de UGT, Manuel Pelarda, también lamentó esa falta de debate, más allá de la advertencia sindical de que se podía estar siendo excesivamente optimista respecto a la recuperación del empleo.