Caso Palma Arena. Maite Areal adquirió muebles y joyas de calidad, pero no pidió facturas
FELIPE ARMENDÁRIZ/J.F.MESTRE. PALMA.
Pau Fuster, el joyero que el pasado martes testificó ante el juez que investiga el caso del velódromo Palma Arena, desveló que Jaume Matas y su esposa Maite Areal son clientes suyos "desde hace unos once años". "Al principio sus compras eran regalos de escasa cuantía; la familia Matas empezó a adquirir objetos de más calidad coincidiendo con la etapa de Jaume Matas al frente de la presidencia del Govern", aseguró el joyero.
Fuster, al igual que otros empresarios que entre 2004 y 2007 prestaron servicios a la familia Matas, manifestó a los investigadores que Maite Areal, esposa del entonces president del Govern, no pidió facturas cuando compró una serie de relojes y joyas de lujo, por las que abonó más de 66.000 euros en efectivo. El relojero recordó que las piezas compradas por Areal eran para ser usadas "puesto que hubo que ajustar las correas (de los relojes)"
Maite Areal; su hermano Fernando; su esposo, Jaume Matas y el ex conseller en varios Governs Bartolomé Reus, están imputados en el sumario. Areal solía ir de tiendas acompañada de su inseparable amiga, y asesora en decoración, Ampi.
La mujer de Matas no pidió tampoco facturas cuando compró en una afamada tienda de Pollença varios muebles, según testificó uno de los responsables del establecimiento, Jaume Cortés. Este testigo precisó que Areal pagó en metálico y sí pidió facturas para unos canteranos (cómodas) que, por orden suya, se llevaron e instalaron en un piso de la calle Goya de Madrid. El juez llamará a declarar a otros proveedores de la familia Matas.
PAU FUSTER
Joyero
"La familia Matas eran clientes, pero empezaron a comprar objetos de más calidad coincidiendo con la etapa de president"
"Los relojes eran para ser usados por Matas o su esposa, puesto que se les tuvo que ajustar las correas"