VIRGINIA EZA. PALMA.
EL Parlament aprobó ayer con los votos a favor de los partidos del Pacto las cifras globales de los presupuestos de la Comunidad para el próximo año, que contaron con el voto en contra del PP que se mostró convencido de que se producirá una subida de impuestos. Tanto el conseller de Economía, Carles Manera, como los portavoces del Pacto rechazaron esta posibilidad y votaron en contra de la enmienda a la totalidad presentada por los populares. Manera defendió las cuentas elaboradas por su departamento y sostuvo que "es difícil hacer un presupuesto más austero", fruto de la caída de ingresos en unos mil millones de euros. Para el conseller, si se hubiera aplicado todavía más austeridad, se entraría "en el riesgo de constreñir las prestaciones más básicas"
Manera enmarcó los presupuestos en un contexto de crisis económica cuyo estallido, según recordó, fue inesperado, a la vez que reconoció que "la improvisación ha presidido buena parte de las políticas económicas que se han impulsado" desde distintos frentes, incluyendo el Gobierno central. En esta situación, sostuvo que los presupuestos del Govern para 2010 se basan en "potenciar la inversión pública, la apuesta por las políticas sociales, el planteamiento de la ´gobernanza´ económica, un esfuerzo para impulsar la economía productiva y la conformación de las líneas básicas de una nueva pauta de crecimiento".
Así, las cifras aprobadas ayer suponen unos presupuestos totales de 3.384 millones de euros, un 4,9 por ciento menos que el pasado año. El recorte presupuestario, según sostuvo el conseller, afecta a todas las partidas de gasto, manteniendo "la orientación en política social" a la que se dedica 70 de cada 100 euros.
El diputado popular Santiago Tadeo se mostró convencido de que estos presupuestos provocarán una "subida de impuestos" para lograr ingresos, ya que "no generan confianza en el sector privado para que vuelva a crear empleos". Para Tadeo, las cuentas del Govern para el próximo año son de "déficit, deuda y paro", a la vez que acusó al Ejecutivo de haber actuado "tarde y mal" ante la crisis. Afirmó que los presupuestos no sólo no reflejan austeridad en el gasto, sino que además recortan fondos en áreas que no deberían tocarse, como sanidad y educación. A ello sumó un "desmesurado endeudamiento" y exigió una reducción del sector público.
Manera defendió el endeudamiento por la "apuesta inequívoca por la inversión pública" en 676,3 millones de euros y sostuvo que, de no recurrir a "más deuda", el impacto de la crisis económica sería "mucho más duro". Así, declaró que la única opción para impulsar la inversión pública es la del endeudamiento o la de subir los impuestos, una posibilidad que descartó ya que supondría "penalizar a las familias y a las empresas" en un momento de dificultades. A ello añadió que el Govern ha tenido que "hacer frente a más de 200 millones" por el metro, entre otras cuestiones heredadas de la pasada legislatura.
Los portavoces del Bloc y de UM, Biel Barceló y Josep Melià, coincidieron en respaldar unos presupuestos que consideraron "realistas" ante la situación de crisis. Su única crítica se dirigió hacia el nuevo modelo de financiación autonómica que, según resaltó Barceló, aporta a Balears "mucho menos" de lo esperado a causa de "inexplicables errores de cálculo".