Caso Palma Arena. El empresario también involucra al cuñado del ex president, tesorero del PP
FELIPE ARMENDÁRIZ/J.F.MESTRE. PALMA.
Juan Serra Cladera, el constructor que entre 2004 y 2006 hizo las obras de rehabilitación de la vivienda de más de 600 metros cuadrados comprada por el entonces president del Govern del PP Jaume Matas en la calle San Felio 8 de Palma, y bautizada coloquialmente como el "palacete", admitió ante el juez del caso Palma Arena que cobró unos 70.000 euros en dinero opaco fiscalmente del también ex ministro de Medio Ambiente. Serra explicó cómo facturó después otros 92.000 euros a Matas y su esposa e implicó al cuñado del president, y tesorero del PP de Balears en esa época, Fernando Areal en el pago de la reforma.
El juez José Castro, el fiscal Pedro Horrach y la acusadora particular en nombre del actual Govern, María Ángeles Berrocal, no esperaban en absoluto que ninguno de los tres testigos citados ayer aportara pruebas incriminatorias contra Matas. Castro investiga los supuestos descuadres patrimoniales de Matas, defendido por Rafael Perera, y un supuesto entramado de corrupción político-empresarial en torno a la construcción y primeros eventos en el velódromo palmesano Palma Arena.
Matas, Maite Areal, Fernando Areal, y Bartolomé Reus, ex conseller de varios Governs del PP y amigo del ex president, están citados a declarar, en calidad de imputados, y por el caso Palma Arena, para el 23 de marzo.
Juan Serra ya había declarado dos veces ante la Policía Judicial de la Guardia Civil, pero hasta ayer no había reconocido que recibió dinero negro de Matas.
El testigo acabó admitiendo estas irregularidades tras el registro efectuado por una comisión judicial el día 6 de noviembre en la vivienda del ex president en la calle San Felio. Aquella visita permitió confirmar que los trabajos de rehabilitación de la planta noble de la antigua casa señorial de Can Sales Menor ascendían a bastante más de los 92.000 euros justificados con facturas del constructor Serra.
Juan Serra dijo que empezó a trabajar en la vetusta primera planta de San Felio a mediados del 2004. Matas, según la promotora del inmueble, recibió las llaves de su vivienda en abril de 2004.
El industrial de sa Pobla añadió que únicamente hizo trabajos en la primera planta de la casa señorial. Otros constructores se dedicaron a la rehabilitación del resto de viviendas y las zonas comunes en que se dividió la finca, según el testigo. Serra compaginó "el palacete" con la reforma de la sede del PP en la calle Palau Reial. Ayer Rafael Perera expresó su protesta porque se le hicieran al testigo preguntas en relación a las obras del PP. El industrial sostuvo que los dos trabajos no estaban relacionados.
Confiaba en el president
Ante la Guardia Civil, Juan Serra había manifestado que sus obreros hicieron tareas de forma no continuada en casa de los Matas. Serra aseguró entonces que "no tenía dudas sobre la seriedad de la familia Matas". El también president insular del PP inspiraba al industrial "mucha confianza" y por eso aceptó demorar el cobro de la reforma hasta 2006, cuando emitió dos facturas de 25.914 y 66.098 euros.
Ayer, y ante las repetidas preguntas sobre el verdadero alcance de sus trabajos, el constructor confesó que ya en 2004 recibió un primer adelanto en metálico del president del Govern. El total de pagos en negro se acercó a los 70.000 euros, una cantidad importante para una constructora de una docena de obreros como AJ Serra.
El juez ha encargado un informe pericial para tratar de determinar cuánto dinero invirtió la familia Matas en su casa de San Felio, tanto en la rehabilitación, como en el equipamiento y decoración. Inicialmente se habló de un coste de dos millones de euros, pero dicho cálculo se ha reducido después.