FELIPE ARMENDÁRIZ
La tupida red de consorcios, institutos, empresas mixtas, sociedades públicas creada por anteriores Governs dio pie, en la pasada legislatura, a un expolio sistemático de las arcas públicas. De esta malversación organizada apenas conocemos, pese a la ardua labor de la fiscalía anticorrupción, judicatura, Policía, Guardia Civil y Agencia Tributaria, un cinco por ciento de su alcance. Lo sabido pone los pelos de punta.
Latas de Colacao enterradas en jardines con millones de pesetas en su interior sisadas de contratos públicos; gastos privados de miles de euros con tarjetas de crédito de empresas del Govern o Cort; extracciones de cientos de euros de las cajas de las sociedades por parte de sus gestores, que se gastaban el dinero de todos en coches de lujo y dejaban un papelito diciendo que ya lo devolverían; etc, etc. El Colacao nos ha salido muy caro. Y, lo peor, es que la mayoría de esos tinglados públicos no servían para nada.