C. CANALS. PALMA.
Esquerra XXI aglutinará desde hoy algunas de las voces más relevantes de Esquerra Unida en la actualidad, desde la consellera autonómica Fina Santiago a la responsable del Institut de la Dona, Margalida Thomàs, pasando por el ex secretario general de CCOO, Josep Benedicto, o el conseller insular Miquel Rosselló.
Algo menos de una treintena de personas –en su mayoría de relevancia dentro de la formación– se han valido de los estatutos de Esquerra Unida para constituirse en corriente interna, dando nombre propio a la división que era evidente en el seno de la fuerza y de su propia ejecutiva. Los integrantes de la nueva corriente rechazan enérgicamente la palabra "escisión", puesto que pretenden "lo contrario", pero admiten defender la "refundación" de una fuerza en proceso reconstituyente abierto.
El coordinador general de la coalición, David Abril, aseguraba no temer la constitución de una ejecutiva paralela, aunque entre los firmantes de la nueva tendencia se encuentran las personas con mayor poder ejecutivo de EU.
Esquerra XXI, como ha de llamarse la nueva tendencia, se enfrentará a las tesis de algunos conocidos dirigentes –como Eberhard Grosske– que se han mostrado reacios a mantener la política de alianzas pre electorales que dio origen a las marcas Bloc per Mallorca y Eivissa pel Canvi, claves para la caída del PP en las últimas elecciones autonómicas.
En palabras de uno de los componentes de la nueva corriente, "Esquerra Unida ha de ser capaz de ponerse por encima de su propia identidad para abarcar cuestiones más amplias" e impedir, ante todo, que la fragmentación de la izquierda sume votos para el PP.
Los integrantes de Esquerra XXI se han manifestado por separado favorables a mantener el Pacto de Estabilidad firmado en 2007 por el Bloc con el PSOE y UM, a pesar de las tensiones generadas por esta última fuerza regionalista y la implicación de algunos dirigentes en casos de corrupción.
Sin embargo, las personas consultadas ayer guardaron silencio sobre este punto, recordando en cualquier caso que una corriente de opinión no puede establecerse al margen de las decisiones que tome la dirección del partido, en la que algunos de ellos se encuentran integrados.
En la fuerza política más numerosa dentro del Bloc –el PSM– ayer se reconocía oficiosamente estar al tanto de una "buena noticia, ahora y de cara a las próximas elecciones", aunque se desestimaba lanzar valoraciones hasta la constitución efectiva de la corriente renovadora en EU.