Dentro de un mes Balears contará con un registro de todos los casos de maltrato infantil o signos de alarma que se detecten en las islas, "por leves que sean", así como un protocolo para que las instituciones actúen con la máxima celeridad posible cuando se descubra un incidente de este tipo. Así quedó acordado el pasado miércoles, cuando se aprobó la creación de este protocolo entre varias instituciones, que supondrá una mayor coordinación entre ellas a la hora de actuar así como un registro que incluirá no sólo las agresiones denunciadas, sino también indicios en los comportamientos de los niños que puedan esconder un posible caso de abuso. El día que se aprobó el protocolo, el Institut Mallorquí d´Afers Socials (IMAS) valoró que es de preveer que aumenten las denuncias (que no los casos) por maltratos y abusos a niños.
Hace más de un año que Govern y consells trabajan en este protocolo, que persigue que "ningún maltrato pase desapercibido", según indicó Francesca Vanrell, quien precisó que los casos de abusos a menores "aún son muy invisibles" para el resto de la sociedad.