VIRGINIA EZA. PALMA.
Los creadores del Sistema de Interacción Natural Avanzado (SINA), desarrollado por la UIB y consistente en un software que traduce los movimientos de la cara en órdenes a un ordenador, ya están trabajando en una tercera versión con el fin de que puedan beneficiarse no sólo las personas con movilidad reducida sino todo tipo de discapacitados, según explicaron ayer Francisco Perales y Joan Jordi Muntaner, codirectores del proyecto. Hasta ahora ya se benefician en Balears de la actual versión del software un total de 30 personas con discapacidad.
Perales y Muntaner realizaron estas declaraciones en el acto de entrega en el Govern de diplomas por el premio europeo Access-it 2009 Good Practice Label a las asociaciones que han implantado el SINA II: Aproscom, Rehacer, Asprom, Mater Misericordiae, Hospital de Son Dureta y el Centro de Educación Especial Joan XXIII. Se trata de un reconocimiento de la asociación e-ISOTIS en Londres al ser considerado uno de los 74 mejores proyectos del mundo de accesibilidad a través de las nuevas tecnologías.
El proyecto SINA II, de la Fundació iBit, está cofinanciado por el Gobierno central y el Govern y lo desarrolla la UIB en colaboración con las asociaciones de discapacitados y de Son Dureta. La entrega ayer de los premios estuvo presidida por la consellera de Innovación, Pilar Costa, y la rectora de la UIB, Monserrat Casas