FELIPE ARMENDÁRIZ. PALMA.
La sección segunda de la Audiencia de Palma volvió ayer a imputar al presiente del Consell de Eivissa, y diputado socialista en el Parlament, Xico Tarrés Marí, por un presunto delito de falsedad de documento público relacionado con la presunta trama de corrupción político-urbanística bautizada como Ibiza Centro. Tarrés ya estaba encausado en el grueso del sumario del caso Ibiza Centro por otros supuestos delitos de prevaricación y cohecho, entre otros.
El juzgado de instrucción número 2 de Eivissa sobreseyó, en febrero de este año, la causa contra Tarrés por la supuesta falsedad documental, decisión que fue recurrida ante la Audiencia por la acusación particular en nombre del querellante Roque López, un ex dirigente socialista.
La imputación contra el parlamentario socialista se deriva de la firma de una escritura de obra nueva en construcción otorgada por la empresa semi-pública ITUSA, en diciembre de 2005.
El caso Ibiza Centro nació con la querella interpuesta por Roque López en la que acusa al anterior equipo de gobierno socialista del ayuntamiento de Eivissa capital, del que Tarrés era alcalde, de irregularidades en el proyecto urbanístico del mismo nombre de remodelación del centro de la ciudad. Tarrés era en el momento de los hechos presidente de la sociedad mixta ITUSA, promotora de la obra. El presidente del Consell otorgó la escritura de declaración de obra nueva del edificio Joan XXIII –a la que hace referencia el auto de la Audiencia– faltando, según el querellante, a la verdad de los hechos respecto al número de viviendas de la promoción.
Menos viviendas
El abogado de López sostiene que Tarrés habría declarado ante notario que el edificio de Joan XXIII sólo constaba de 36 viviendas cuando ya se habían construido 160. Presuntamente, en el momento de esta declaración el Plan General de Vila no permitía una obra de esta envergadura, motivo por el que se habría ocultado el alzado real de edificio.