El PP no logró ayer que el Parlament instara al Govern a auditar el desdoblamiento de la carretera de Manacor –investigada por el caso Peaje– a la vez que las carreteras efectuadas por los conservadores en Eivissa la pasada legislatura. Esto fue visto como un acto "partidista y sectario" por la ex consellera Mabel Cabrer. "Si no tienen nada que ocultar, voten que sí, porque lo contrario no es nada más que persecución política". Los grupos del Pacto señalaron que la carretera de Manacor es competencia del Consell, a diferencia de las ibicencas; el socialista Boned calificó de "irreverente" que una consellera de Jaume Matas hablara de "corrupción", mientras que Cabrer aseguró sentirse "orgullosa" de su etapa de gobierno.