MIGUEL MANSO. PALMA.
Los empresarios de la Platja de Palma consideran que las administraciones públicas han dejado de invertir en esta área costera con la excusa de su futura reconversión. Seis patronales se unieron ayer en una sola voz para cargar las tintas contra la Delegación del Gobierno central y los ayuntamientos de Palma y Llucmajor, principalmente.
Agrupaciones de comerciantes, restauradores, hoteleros y otros negocios dedicados al ocio acusan a las instituciones de "abandonar" el mantenimiento de la zona. El presidente de la Asociación de Empresas de Actividades Turísticas de la Platja de Palma, Juan Nadal, se quejó de la inseguridad, en concreto, de la falta de control sobre la prostitución y las mafias que alientan esta actividad. "Las comisarías de la Policía Nacional carecen de una dotación estable y suficiente", apuntó. Esta andanada tenía como destinatario el delegado del Gobierno, Ramón Socias.
En cuanto a los ayuntamientos de Palma y Llucmajor, les criticó por la falta de limpieza, el escaso esfuerzo en la conservación del mobiliario público y su permisividad respecto al botellón. Además, lamentó que después de dos años, el Consistorio palmesano "siga incumpliendo" su promesa de adaptar las ordenanzas municipales. Los empresarios requieren una normativa distinta a la de otros barrios, y acorde a una zona con presencia masiva de turistas que exige horarios de bares, restaurantes y salas de fiesta más "laxos".
Las patronales desconfían del megaproyecto de reconversión anunciado en 2003, tutelado por hasta cinco administraciones y ejecutado por el consorcio del que es gerente Margarita Nájera, ex alcaldesa de Calvià y antigua consellera del Govern. Tras la celebración en Palma del Consejo de Ministros dedicado al turismo, el pasado mes de julio, donde se hizo especial hincapié en la reforma de esta franja costera, los empresarios no han notado "ningún cambio" desde entonces.
Desconfían de que el Gobierno de Zapatero aporte 83,5 millones para los próximos seis años, aunque agradecieron la llegada de 10 millones, que se destinarán al soterramiento de contenedores, mejora de la canalización de la red de pluviales, el cierre del anillo de agua regenerada y el desarrollo de infraestructuras subterráneas, zonas verdes y reparación de las deficiencias.
Sin consenso
"Por mucho que se programe, los primeros avances del plan de reconversión no se comenzarán a percibir hasta la temporada del año 2013", manifestó el presidente de la Asociación Hotelera de la zona, Francisco Marín. En este sentido, los presentes en el acto de ayer lamentaron que el citado plan "no se haya consensuado con todos los agentes económicos y sociales de la zona" y se impida una mayor implicación.
Desde el Ayuntamiento de Palma, se reconoce que las nuevas inversiones se desarrollarán en el marco de la remodelación integral. Entretanto, "se lleva a cabo un mantenimiento básico, como ocurrió con la remodelación del alumbrado de la primera línea" o las mejoras encuadradas en el Plan E, caso de la nueza zona infantil del parque de La Rivera o actuaciones dirigidas a facilitar la accesibilidad de las personas con discapacidad.