R.F.M. PALMA.
Hace años que organizaciones como Greenpeace, GEN-GOB, Ecologistas en Acción o WWF/Adena exigen un santuario reproductivo para el atún rojo que facilite la recuperación de la población en las aguas del sur de Balears. A ellos se suma el Govern, de modo que la conselleria de Medio Ambiente enviará esta semana una propuesta al Gobierno central para que cree una reserva donde la gran fauna marina del sur de la isla pudiera recuperarse. Así lo detalló el director general de Medio Forestal y Protección de Especies, Pere Ramon, quien recordó que la conservación del atún es objeto de preocupación de su departamento.
Pere Ramon explicó que la propuesta que dirigirán al Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino contempla una santuario en las aguas del sur del archipiélago que proteja una superficie aproximada de unos 50.000 kilómetros cuadrados. El director general puntualizó que existen precedentes de iniciativas como la que su departamento llevará a cabo. Por ejemplo, el santuario de cetáceos que se creó en el mar de Ligur.
Ramon detalló que la pesca tradicional del atún rojo era sostenible y no implicaba ninguna amenaza para dicha especie. Sin embargo, la agresión de los buques pesqueros agotó el caladero. En el año 2000, por ejemplo, los pesqueros franceses y españoles consiguieron capturar hasta 14.000 toneladas de estos peces en la época de reproducción. Ahora es necesaria la protección de esta especie con un santuario reproductivo que facilite su recuperación.
El responsable del departamento autonómico de Medio Forestal y Protección de Especies detalló que la pesca abusiva también afecta a otras especies, como por ejemplo las tortugas.
Pere Ramon concretó que disponer de un santuario que permita la recuperación de la población de estos peces supone restricciones severas. Entre otras, se limita en gran medida la circulación del número de embarcaciones, no se pueden hacer vertidos y se prohíbe la circulación de barcos de más de 20 toneladas. Tampoco se permiten las capturas con redes o jaulas.
Hay que recordar que a finales de septiembre Greenpeace presentó ante el Convenio sobre la Diversidad Biológica (CBD) evidencias científicas que avalan la importancia de la protección del atún rojo en el sur de Balears. El informe de los ecologistas demuestra científicamente la riqueza de las aguas del sur de las islas por ser el lugar de desove de diferentes túnidos. Además en esta zona se reproduce el atún rojo, el atún blanco, la melva, la llampuga e incluso el pez espada.
Greenpeace mantiene que estas aguas son un punto caliente de productividad y biodiversidad del Mediterráneo, por lo que deberían declararse de manera inmediata como santuario de túnidos para proteger esta zona de desove y favorecer así la recuperación de los excedentes.