FELIPE ARMENDÁRIZ. PALMA.
El juez del Tribunal Superior de Justicia que instruye el caso Can Domenge, Javier Muñoz, ha decretado el secreto de sumario en una parte de la causa, según revelaron ayer fuentes jurídicas.
La anterior instructora, la juez del juzgado de instrucción 12 de Palma, abrió en su día una pieza secreta para tratar de esclarecer si tres dirigentes de Unió Mallorquina entre 2005 y 2006, Miquel Nadal, Bartomeu Vicens y Miquel Àngel Flaquer, habían tenido algún tipo de relación mercantil o similar con las empresas Sacresa y Ferratur. En estas pesquisas colaboró la Agencia Tributaria. Las indagaciones policiales y de los expertos de Hacienda no hallaron pruebas de las supuestas conexiones, pero tampoco descartaron del todo las sospechas en ese sentido.
Los registros efectuados ayer parecen profundizar en las sospechas de la anterior instructora sobre las posibles comisiones o cohechos que podrían haberse pagado con ocasión del concurso para la enajenación de los solares.
Horrach, en Barcelona
Cinco coches camuflados de la Policía aparcaron ayer, hacia las 13,30, junto a la sede de Sacresa en la Illa Diagonal de Barcelona. La Policía y el fiscal anticorrupción de Balears, Pedro Horrach, registraron hasta bien entrada la noche las oficinas de la inmobiliaria.