VIRGINIA EZA. PALMA.
El pleno del Parlament aprobó ayer como ley el conocido ´decreto Grimalt´ de Medidas Ambientales para Impulsar las Inversiones y la Actividad Económica de Balears, cuyo objetivo es reducir, simplificar y agilizar las tramitaciones ambientales de proyectos públicos y privados. El decreto que ayer se convirtió en ley comenzó a aplicarse el pasado mes de junio y, según explicó en los pasillos de la Cámara el conseller de Medio Ambiente, Miquel Àngel Grimalt, ya hay "seis escuelas que se han beneficiado de la agilización en los trámites".
El texto aprobado por el Parlament apenas difiere del decreto. De las 30 enmiendas presentadas por el PP, los partidos del Pacto sólo aceptaron dos que no afectaban a lo fundamental del paquete de medidas. El Pacto también rechazó la enmienda de Bartomeu Vicens –ex diputado de UM– tendente a promover la ampliación de balneario de la Font Santa (Campos) como equipamiento hotelero.
La Ley fue aprobada con los votos del Pacto, incluyendo el de Vicens, mientras que el PP votó en contra de los 26 artículos a los que presentó enmiendas y se abstuvo en los diez restantes.
UM acata la disciplina de voto
Entre las enmiendas del PP, defendidas por Catalina Soler, destacaba la que pedía que se aprobara el trazado sur para el tren de Alcúdia. Josep Melià, de UM, reconoció que su partido "apuesta" por este trazado, pero "el acuerdo" del Pacto es que no se realizará en esta legislatura. "No era lo que quería UM, pero estamos en un Pacto y las cosas se deciden por consenso", zanjó.
Entre sus críticas, Soler sostuvo que esta ley incluye artículos que "son perjudiciales para los ciudadanos" y que afectan a la autonomía municipal, por lo que amenazó con estudiar la posibilidad de recurrirla ante los tribunales.