M.FERRAGUT/I.OLAIZOLA. PALMA.
El Tribunal Superior de Justicia de Baleares (TSJB) ha suspendido cautelarmente los artículos de la Orden de la conselleria de Educación y Cultura que impedía que los alumnos de Secundaria con más de cuatro asignaturas suspendidas pudieran presentarse a los exámenes extraordinarios de septiembre.
Este hecho provocaba que automáticamente los alumnos "quedaban impedidos de promocionar al curso siguiente" –si hablamos de los cursos de 1º a 3º– o de "obtener la titulación", en 4º. Eso es lo recoge la sentencia del TSJB, que responde de esta manera a favor del recurso presentado por Escola Católica el curso pasado.
El TSJB entiende que los artículos 10.5 y 13.8 de la orden dictada por la Conselleria en diciembre del 2008 "no parece que compatibilicen bien con los dispuesto en el artículo 28.4 de la Ley Orgánica de Educación (LOE)". Según el Tribunal Superior, ese punto de la LOE parte de la premisa de "facilitar a los alumnos la recuperación de las materias con evaluación negativa mediante las oportunas pruebas extraordinarias".
Motivación del alumnado
La sala de lo contencioso administrativo hace hincapié en que cuando el citado precepto habla de facilitar la recuperación "se ha de entender que se ha de facilitar a todos, incluidos los que han suspendido más de cuatro materias".
El fallo insiste en que la conselleria al justificar la medida en que "visto el resultado del curso es mejor que repitan" está dejando claro que en vez de "promover el esfuerzo individual y la motivación del alumnado" lo que se promueve "es lo contrario: el abandono de todo esfuerzo que, de todas formas, resulta inútil". Para el TSJB el este mensaje no es "precisamente motivador del esfuerzo individual".
La sala no entra a valorar "la eventual colisión normativa" entre la LOE y la orden, ni la "discutible competencia de la administración autonómica para suprimir la posibilidad de pruebas extraordinarias", pero sí deja claro que en este caso se estiman las peticiones de medias cautelares porque es "lo más adecuado" para el proceso educativo.
La conselleria de Educación ha anunciado ya que piensa recurrir el fallo. Según señaló la directora general de Administración, Ordenación e Inspección Educativa, Maria Gener, siguen apoyando la idea porque consideran que es "adecuada", entendiendo que la concepción en Secundaria es medir "el trabajo continuado" y que las competencias básicas "no sólo se miran haciendo un examen". Además, consideran que no darles la oportunidad de presentarse a exámenes en septiembre puede ser un estímulo para los chicos con más de cinco asignatura suspendidas.
´Pasaporte al fracaso´
La patronal mayoritaria de colegios concertados de las islas, Escola Católica, se pronunció en contra de esta medida y presentó el recurso ya que, tal y como recordó ayer su portavoz, Marc González, creen que "limitaba a los alumnos" y "no les daba oportunidad de mejorar". Para ellos esta orden era, por una parte, un "pasaporte directo al fracaso escolar" y por otra un sistema para maquillar las altas cifras de fracaso. Están satisfechos con la sentencia y confían en que se anulen esos puntos de la orden de forma definitiva, si bien se muestran contrariados por todos aquellos chicos que el pasado mes de septiembre ya no tuvieron la opción de recuperar.
Jordi Llabrés, presidente de la asociación de padres de alumnos de los colegios concertados, dijo no entender muy bien la motivación de la conselleria a la hora de dictar esta orden, aunque intuyó que "perseguía camuflar el fracaso escolar y las deficiencias del sistema educativo así como las altas cuotas de abandono de estudios que padece esta comunidad".
"Con que cara íbamos los padres a animar a nuestros hijos a estudiar y a formarse el verano pasado cuando éstos ya sabían desde junio que tendrían que repetir porque no se podrían presentar a las pruebas de septiembre", se preguntó el presidente de Concapa.
El pasado año 8.934 chicos estudiaban Secundaria. Un 21% de ellos –casi 2.000 estudiantes– no consiguió pasar curso.