EUROPA PRESS. PALMA.
Unos 16.250 trabajadores de Balears con rentas inferiores a 8.000 euros anuales se verán beneficiados de cara a 2010 de la deducción de los 400 euros del Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (IRPF), después de que IU-ICV y BNG pactasen el pasado martes con el PSOE mantener esta deducción a lo largo del próximo año y durante 2011.
Así lo indicó en declaraciones a Europa Press el secretario de Acción Sindical de UGT, Manuel Pelarda, quien señaló que, debido a que el salario medio de los trabajadores en las islas se sitúa en los mil euros mensuales, la medida afectará únicamente a los empleados con contrato temporal que trabajan en temporada baja y a los que no están obligados a tributar así como los que perciben el salario mínimo interprofesional.
No obstante, el responsable sindical calificó de "trampa" el mantenimiento de esta deducción ya que beneficiará a las rentas más bajas si éstas cotizan por encima de los 400 euros anuales, de forma que, a modo de ejemplo, si los trabajadores con cargas familiares tributan un 2 por ciento no le permitirá alcanzar la cifra, por lo que consideró que se trata de un acuerdo "muy poco efectivo".
En este sentido, tras remarcar que la retención fiscal irá así en función de las cargas familiares, lamentó que esta medida vaya "sólamente dirigida a lograr grandes titulares", de modo que reclamó "más efectividad" y recalcó la necesidad de "hablar de un sistema fiscal sin parches" cuyo objetivo "no sea sólo distraer al electorado", como en su opinión sucede con la deducción de los 400 euros.
Es por ello que exigió una reforma fiscal "en profundidad", que permita proporcionar "suficiencia y equidad", a fin de que lo recaudado "sea suficiente para mantener el estado de bienestar" y los ciudadanos paguen en función de las rentas.
mantener la deducción íntegra de los 400 euros en el IRPF para las rentas inferiores a 12.000 euros anuales y hacerla progresiva para aquellas que superen esa cantidad, hasta el umbral de salarios por debajo de 15.645 euros brutos anuales. Estas cantidades se corresponden con unas bases imponibles, en el primer caso, de unos 8.000 euros anuales y, en el segundo caso, de unos 12.000 euros al año.
Fuentes del Ministerio de Economía y Hacienda indicaron a Europa Press que el mantenimiento de esta deducción para dichas rentas tendrá un coste aproximado de 535 millones de euros y beneficiará a unos 2,7 millones de contribuyentes con rentas bajas.