Otra de las medidas que se aplicará con la entrada en vigor de los próximos presupuestos será la revisión de los sueldos de algunos gerentes o directores de las empresas públicas del Govern. Hay cargos de este nivel que cobran anualmente unos 70.000 euros, prácticamente lo mismo que el propio presidente del Ejecutivo, Francesc Antich. Según lo negociado por el Pacto, las nóminas de los gerentes tendrán que homogeneizarse –todos tendrán que cobrar lo mismo, sea cual sea la empresa pública que dirijan–, y en ningún caso podrán cobrar más que un director general, cuyo sueldo ronda los 54.000 euros al año, según fuentes del Govern.
El recorte del gasto público afectará también al personal, pues se congelarán las plantillas en todos los entes públicos y se estudiará la posible reducción de los contratos temporales. Asimismo, no se prevé convocar ninguna oferta pública para nuevas plazas, y se evitarán los contratos de obra y servicio, o por lo menos es uno de los puntos negociados y consensuados por el Bloc, PSOE y UM.