Los primeros alemanes orientales que vinieron a Mallorca tenían un problema con su dinero: el marco oriental no tenía cotización en Occidente y no podían cambiarlo por pesetas para poder hacer algunas compras en la isla.
Hay que recordar que aunque estaban autorizados a salir al extranjero, el país seguía teniendo un gobierno y una economía comunista. El tour operador TUI les prestó pesetas porque no quería cambiarles dinero.
La explicación era clara en aquellas épocas: se hablaba de que Alemania occidental absorbería a la oriental, y la discusión estaba en el valor de cotización que tendría el marco de la RDA con el de la RFA.
Un directivo de TUI, Dr. Fischer, dijo que prefería que fuera "uno a uno" y sus palabras resultaron proféticas porque fue la cotización decidida finalmente.