Cuando ya ha pasado más de un mes desde que empezó el curso y se sigue sin encontrar a nadie para dar alguna asignatura determinada –con o sin la pertinente titulación de catalán–, puede que el problema sea de mayor envergadura: faltan licenciados. Así por ejemplo ha pasado en el caso de Cultura Clásica –la Universitat de les Illes Balears no tiene un departamento de Estudios Clásicos y en el resto de España sólo hay una veintena– o en el de Lengua y Literatura Catalana –en los últimos años están reduciéndose las promociones de titulados en filología catalana en la UIB–.
Haciendo referencia a las asignaturas de latín y griego, y cómo ya publicó este diario al denunciar esta problemática concreta, el presidente de la delegación balear de la Asociación Española de Estudios Clásicos, Francesc Casadesus, explicaba que tradicionalmente siempre han venido bastantes profesores de Valencia, pero que este flujo se ha detenido o bien porque ya no sobran docentes en esa comunidad –la falta de especialistas clásicos se da a nivel nacional– o bien porque económicamente ya no les compensa.