J.F. MESTRE/F.A. PALMA.
Francisco Páez, el vecino de la calle Rodríguez de Arias que resultó herido en el derrumbe del edificio, afirmó ayer a este periódico que "me han destrozado la vida". Este vecino de 75 años de edad vivía en la vivienda situada junto al inmueble que cedió. Sobre su casa, que está en ruinas, cayeron toneladas de cascotes de la finca. El hombre estaba descansando cuando se produjo el desplome, pero por fortuna una viga le salvó. Después un vecino le ayudó a salir de su casa. Tenía golpes en la cara y en el pecho, pero fue dado de alta.
Un familiar explicó que Francisco se encuentra muy aturdido, pero que quiere agradecer la acción del vecino que le ayudó a salir de su casa. Una hija de Francisco que vive en Ciudad Real ha venido a Mallorca para ayudar a su padre. También lo ha hecho otro de sus hijos que ayer se desplazó desde Barcelona. El joven explicó ayer que su padre está a la espera de la investigación sobre las causas del desplome de la finca para determinar al culpable.