M.F.R. PALMA.
Las adversidades unen a la gente, pero los lazos entre los habitantes del barrio Camp d´en Serralta ya eran muy estrechos antes del fatídico derrumbe que se llevó la vida de siete vecinos. Los tres días que los medios han estado cubriendo la noticia han percibido que en esta barriada las culturas se mezclan con facilidad, que los residentes conocían a las víctimas aunque fuera de vista y que todos lamentan sincera y profundamente lo sucedido.
Esa unión ha quedado de manifiesto en los homenajes espontáneos que pueblan las calles. Desde los pequeños lazos negros que algunos llevan en sus jerseys, hasta el improvisado altar de flores, velas, fotos y dedicatorias que se erigió en un principio dedicado al joven Andrés Valencia, pero que ayer ya incluía a los demás fallecidos y seguía congregando a vecinos con lágrimas en los ojos. La asociación vecinal ha organizado un acto el próximo domingo a las seis para dar un último adiós a los fallecidos.