ROSA FERRIOL. PALMA.
Afligidos, conmocionados y todavía sin asimilar la desgracia. Así estaban ayer los alumnos del Instituto Ramon Llull. La tragedia de la calle Rodríguez Arias les arrebató el domingo por la noche una compañera de la clase, Miquela Perelló de 15 años, la joven mallorquina que falleció sepultada entre los cascotes del derrumbe que se saldó con seis víctimas más, entre ellas, su padre Jaime. A las doce en punto, los alumnos salieron a los pasillos del centro escolar. Las muestras de desconsuelo entre compañeros y amigos eran ineludibles. Las lágrimas eran presentes en muchos rostros.
El silencio se apoderó del instituto de Miquela a las doce cuando por los altavoces una fémina voz juvenil relató unas palabras en recuerdo de Miquela. "Una tragedia nos he arrebatado tu presencia pero siempre te llevaremos en nuestro corazón". "No llores", le recomendaba su compañera. "Hoy –por ayer– te recordamos, mañana te llevaremos en el corazón, pasado mañana también", concluyó. De nuevo, un corto silencio. Los aplausos en su recuerdo vibraron e intensificaron la emoción del cálido homenaje de unos jóvenes que han perdido a una compañera de clase.
Antes de regresar a las aulas, la mayoría bajó a la entrada del centro. Querían inmortalizar su último adiós en un panel instalado en la entrada del instituto. Muchos mensajes pero todos con un mismo fin: "Nunca te olvidaremos".
Conmocionados por la noticia, los alumnos y alumnas, compañeros y no conocidos cogieron su bolígrafo para estampar su recuerdo. A algunos les costó aguantarse las lágrimas mientras se despedía de Miquela. "No te mereces esto, tenías una vida por delante. Se te echará de menos. Lo siento", fue el mensaje de Raquel. "Era una chica genial", comentó su compañera. Fernando también coincidió con Raquel. "No te mereces esto... nunca te olvidaremos. Has de ser fuerte", relataba su dedicatoria.
"Jamás te olvidaremos"
Sus compañeros siempre la recordarán. "Miki has sido una amiga fantástica, jamás te olvidaremos", escribió Luis Carlos, quien le recordó que a pesar de su ausencia "siempre estaremos contigo". "Nunca te olvidaremos, eres muy buena persona", le regaló Marina. Gonzalo fue sencillo pero contundente: "Miquela, ninguna igual. Siempre te recordaré".
"Poco que decir ahora. Gracias por los cuatro años que estuviste a mi lado en clase. Hasta siempre", rezaba otra dedicatoria. David recordará la sonrisa de Miquela. "La última vez que hablamos nos estuvimos riendo un buen rato, me quedo con un muy buen recuerdo tuyo", resumió.
"El tiempo que pasamos juntos no fue suficiente", le dedicó Andreu. Muchísimos mensajes llenaron el panel de recuerdos. Ayer los compañeros del instituto abrieron su corazón para despedirse de Miquela. El mensaje fue muy claro: nunca la olvidarán.