EFE. PALMA.
Los vecinos que ayer fueron desalojados de los edificios próximos al inmueble que se desplomó en Palma con el resultado de siete personas muertas han afirmado hoy que tienen miedo a volver a sus casas y han pedido que se les den garantías de que sus viviendas son seguras.
El Ayuntamiento de Palma y la Conselleria balear de Asuntos Sociales desalojaron ayer a 59 vecinos de seis edificios próximos al que se hundió, de los que 55 han pasado la noche en hoteles o en casas de familiares y amigos, mientras otros cuatro pudieron volver a sus viviendas a última hora de ayer.
Melina Huarcaya, de origen peruano, vive en el edificio situado frente al que se hundió y ha pasado la noche en casa de unos familiares.
Huarcaya ha dicho a EFE, en el lugar del suceso, que tiene "miedo" de volver a su casa, porque el edificio es de la misma antigüedad que el que se ha hundido, por lo que ha pedido que se le diga si su vivienda está realmente bien antes de regresar a la misma.
La vecina, que fue desalojada poco después del hundimiento del edificio siniestrado, ha agradecido la labor de los trabajadores sociales del ayuntamiento pero se ha lamentado de que no pudiera recoger enseres personales, como las medicinas que necesita, hasta esta mañana, cuando ha podido acceder momentáneamente a la vivienda.
Adrián Damián, que vive en el mismo edificio que Huarcaya, ha dicho a EFE que también tiene miedo a volver a su casa, a la que le han dicho que no podrá regresar hasta esta noche o mañana, aunque él duda de que pueda ser así por los trabajos que aún deben realizar los técnicos.
Damián ha explicado que conocía al matrimonio alemán que falleció en el suceso, ya que saludaba a estos vecinos del edificio de enfrente a través de las ventanas, y que trabó amistad con ellos porque llevaban muchos años viviendo en la isla.