REDACCIÓN. PALMA.
El Govern decretó ayer dos días de luto oficial en Balears, durante los cuales las banderas de los edificios oficiales ondearán a media asta en señal de "solidaridad" con las víctimas del derrumbe del edificio de Camp d´en Serralta y el incendio de una vivienda en el Molinar. El Ejecutivo adoptó esta decisión por la tarde, en una reunión extraordinaria del Consell de Govern. Horas antes, el Ayuntamiento celebró un pleno extraordinario para declarar también dos días de duelo. Políticos e instituciones se sumaron a este duelo y transmitieron sus condolencias a las víctimas y sus familiares. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, llamó por teléfono al jefe del Ejecutivo balear, Francesc Antich, y a la alcaldesa de Palma, Aina Calvo, para trasladar su pesar por lo ocurrido.
"Queremos expresar nuestra solidaridad y afecto a las familias y amigos de las víctimas, a los heridos y a todas las personas afectadas directa o indirectamente por los hechos ocurridos en unas horas trágicas", afirmó Antich en la lectura de una declaración institucional. El president reconoció la "colaboración de los vecinos" y la labor de los "operarios que han estado trabajando" desde la noche del domingo.
Por la mañana, Antich se trasladó hasta el lugar del derrumbe y calificó de "tragedia social" lo ocurrido. Aina Calvo, quien también visitó la zona, se expresó en el mismo sentido y tildó de día "fatídico" la jornada de ayer. El presidente del PP, José Ramón Bauzà, también se desplazó al lugar, al igual que el portavoz del grupo parlamentario popular, Francesc Fiol, quien trasladó las condolencias de los populares, y numerosos políticos.
Las presidentas del Parlament y del Consell, Maria Antònia Munar y Francina Armengol, transmitieron su respaldo a familiares y amigos de las víctimas. El Parlament guardará a las 11 de la mañana de hoy un minuto de silencio. Al duelo se sumó el obispo de Mallorca, Jesús Murgui, en nombre de la Diócesis.