JOSEP CAPÓ. PALMA.
El 11 de noviembre de 2005 once familias que vivían en dos edificios de la calle Antoni Pons, con un total de 30 personas, tuvieron que ser desalojadas por peligro de derrumbe. Se trata de dos inmuebles de una tipología constructiva similar al derrumbado en la madrugada de ayer –de marés, con muros de carga y de planta baja y dos pisos–, situado en la calle Rodríguez de Arias, aunque en aquella ocasión no hubo que lamentar daños personales.
Antoni Pons es una calle situada en las proximidades de Rodríguez de Arias, en una zona que se estableció en los años 40 sobre un terreno de relleno. Hace cuatro años el detonante de los problemas estructurales fue el "hundimiento" del suelo, que afectó inicialmente a los números 15 y 17 de esta calle, aunque después también se tuvieron que tomar medidas de seguridad en el número 19 y en un inmueble situado enfrente de los dos afectados.
Fue una fuga de agua de una tubería de Emaya. Los técnicos, no obstante, no se pusieron de acuerdo sobre si la fuga fue la causa primera o si, simplemente, aceleró el hundimiento del terreno, puesto que, con posterioridad, se comprobó la existencia de fugas de agua en los inmuebles señalados debido al mal estado de sus tuberías, y por la existencia de un desagüe que daba al patio en uno de los edificios.
El más afectado por el hundimiento del terreno fue el situado en el número 15 de la calle, que no llegó a derrumbarse debido a encontrarse "encajonado entre los números 17 y 19".