Política. Crece la desconfianza de los socios del govern hacia las promesas de zapatero
MIGUEL MANSO. PALMA.
"Prometer hasta...", se comienza a escuchar en los pasillos del Parlament balear. Los socios del PSOE en el Govern desconfían de José Luis Rodríguez Zapatero. El último descreído es el conseller de Medio Ambiente, Miquel Àngel Grimalt, quien ha visto cómo los 15 millones garantizados por el presidente del Gobierno español para la reparación de los torrentes de Balears se reducen a seis en el proyecto de Presupuestos Generales del Estado de 2010.
"Supongo que es un error y se solucionará en la tramitación parlamentaria", respondió ayer Grimalt a los diputados del PP, quienes le preguntaron en la Cámara sobre si había recibido el dinero correspondiente a este año. Porque esa es otra. Si para 2010 se ha presupuestado menos de la mitad de lo anunciado, en el presente ejercicio todavía no se ha ingresado nada de lo acordado, otros 15 millones, aunque existe el ánimo de desembolsarlo, reconoce el conseller, quien achaca la demora a la "lentitud bíblica" del Ejecutivo socialista.
Retrasos
La falta de fondos procedentes de Madrid se traduce en una paralización de proyectos que requieren "mucho dinero", se queja el director general de Recursos Hídricos, Isidre Canyelles. Los torrentes más perjudicados son los de Palma, en concreto, los de Sant Magí, la Vileta y Gros, donde se precisa encauzar y levantar muros de hormigón.
A falta de inversión estatal, el Govern ha desarrollado obras menores de mantenimiento y limpieza para evitar inundaciones. Las más destacadas corresponden al acondicionamiento del Torrent Gros, de 600.000 euros, y una de gran calado –más de un millón de euros– correspondientes al de Conilles, en Manacor.
El conseller de Medio Ambiente selló un acuerdo con el Ministerio de Elena Espinosa para que el Gobierno transfiera 50 millones hasta 2011 a Baleares en concepto de adecuación de cauces. Los 50 millones de euros que integran el convenio se distribuyen en 15 para 2009, otros 15 para 2010 y 20 en 2011.
Por otra parte, la sesión parlamentaria de ayer también propició una enganchada entre el president Francesc Antich y el portavoz del PP, Francesc Fiol, a cuenta de la ruptura y reconciliación vivida en el Consell de Mallorca. Fiol le echó en cara que Balears viva "en un incendio permanente" y negó que los socios hayan superado la crisis. "El riesgo de carbonización es muy alto", incidió.
El presidente del Ejecutivo admitió que ha habido un momento donde "todos estábamos bastante quemados por esta crisis", si bien remarcó que, ya solucionada, hay "más estabilidad en las instituciones" y se sirve "mejor a la ciudadanía".