F. GUIJARRO. PALMA.
El presidente de la Cámara de Comercio, Joan Gual, ha anunciado su intención de aspirar a un nuevo mandato al frente de este organismo, una vez iniciado el proceso de elecciones internas que culminará en marzo del próximo año.
La Cámara ha puesto en marcha el proceso destinado a la revisión del censo de empresas que podrán participar en las elecciones, y su actual presidente no oculta su deseo de continuar en el cargo para seguir desarrollando el proyecto que inició hace cuatro años, cuando dio el relevo a Miquel Lladó, de quien fue vicepresidente durante ocho años.
Respecto a la labor realizada, Joan Gual destacó la cohesión que se ha conseguido en el mundo empresarial y la campaña desarrollada junto al Cercle d´Economia y otros organismos para concienciar a la sociedad balear de la necesidad de conseguir un buen modelo de financiación para las islas.
Como asignaturas pendientes y sobre las que pretende seguir trabajando durante los próximos años destaca la necesidad de conseguir que las Administraciones y los agentes sociales de las islas puedan participar en la gestión de los aeropuertos de Balears, y de poner en marcha la reclamada reforma del puerto de Palma.
Temas pendientes
Sobre el primero de estos temas, indicó que aunque el centro de decisión de los aeropuertos sigue estando en Madrid, comienzan a detectarse indicios de que se puede avanzar en esta materia.
Mucho más crítico se mostró con la gestión de los puertos, ya que aunque el consejo de Administración de la Autoridad Portuaria cuenta con una amplia representación autonómica, consideró que en este caso sigue existiendo una mentalidad "centralista" y que las decisiones siguen estando en manos de ingenieros que no son capaces de representar la voluntad de la sociedad del archipiélago.
El presidente cameral no ocultó que la ampliación del puerto de Palma se encuentra paralizada y lamentó que no se pusiera en marcha durante la pasada legislatura, cuando se hubiera podido contar con fondos europeos para su desarrollo.
Joan Gual admitió que la crisis económica ha provocado que actualmente ya no existan problemas de falta de espacio para los atraques, pero subrayó la necesidad de mantener una apuesta en favor del turismo náutico, tanto por lo que respecta a cruceros como a embarcaciones de recreo, al igual que por la industria que se genera en torno a estas actividades. En su opinión, se trata de una cuestión que debe afrontarse con la vista puesta en el medio y largo plazo.