Tribunales. El imputado rechaza haber ido a dos juntas donde consta como participante
FELIPE ARMENDÁRIZ. PALMA.
Antoni Serra Torres, diputado en el Parlament por el PP y presidente de s´Institut de Esports y Afers Socials del Consell en la pasada legislatura, negó ayer ante el juez del caso Palma Arena haber abonado desde este último organismo fondos públicos a la agencia de publicidad Nimbus a cambio de facturas falsas. El parlamentario, que compareció en calidad de imputado, reconoció ante el magistrado José Castro que no asistió a dos juntas del Consorcio gestor del velódromo Palma Arena donde consta como participante.
Serra, que fue el diputado que cubrió la renuncia voluntaria a su escaño en el Parlament del ex president del Govern del PP Jaume Matas, sí que admitió que participó en tres o cuatro reuniones del Consorcio del Palma Arena. Al igual que lo declarado por otros muchos testigos e imputados en el sumario, Serra apuntó al director general de Deportes del Govern, José Ballester, y al gerente del Palma Arena, Jorge Moisés, como las personas que llevaban la voz cantante en aquellas juntas que servían para informar del estado de las obras del velódromo.
El imputado, defendido por Santiago Fiol, fue interrogado también acerca de los contratos y pagos efectuados por s´Institut a Nimbus, la agencia de publicidad incluida en la investigación del caso Palma Arena y sospechosa de haber colaborado en la financiación irregular del PP.
DIARIO de MALLORCA publicó el pasado 20 de septiembre que s´Institut pagó 120.000 euros a Nimbus mediante contratos adjudicados a dedo.
El ex presidente de dicho organismo señaló, por contra, que la agencia fue adjudicataria de varios contratos públicos efectuados mediante concursos. Antoni Serra apostilló que esos contratos se desarrollaron con normalidad y pleno cumplimiento de la legalidad.
Los investigadores del Palma Arena aportaron ayer un documento de Nimbus del que podría desprenderse el uso de facturas falsas de otras empresas del grupo para conseguir cobrar de s´Institut una determinada cantidad.
Serra rechazó esa hipótesis y aseguró que los pagos a la agencia de comunicación se hicieron tras haber controlado la prestación de los servicios encomendados.
Según el diputado, el anterior Consell suscribió dos tipos de contratos con la agencia: uno para propaganda institucional mediante artículos y otro de asesoramiento en comunicación. La primera partida para merchandinsing se prorrogó y la segunda no, explicó el declarante. El actual Consell abonó algunas facturas a la agencia que tenía pendientes de cobrar.