MATEU FERRER
De nada sirve que Antich les haga madrugar
Tras tomarse el lunes como día de "reflexión", los líderes del Pacto reanudaron ayer las conversaciones para intentar zanjar la grave crisis política. El anfitrión, Francesc Antich, les citó nada menos que a las ocho de la mañana en el Consolat de Mar, donde discutieron hasta poco antes de las once, cuando empezó la sesión de cada martes en el Parlamento. Puede que el presidente del Govern quisiera jugar la carta de la zozobra matutina para hacer entrar en razón a los del Bloc y UM, pero en cualquier caso, esta primera tanda de encuentros de ayer se saldó sin ningún acuerdo.
El alcalde de Pollença se cabrea con el Bloc
Se veía venir que con la marcha reivindicativa para exigir la apertura del camino de Ternelles, la finca de la familia March en Pollença, se agravarían aún más las malas relaciones entre UM y el Bloc. Al alcalde de Pollença, Joan Cerdà (UM), le molestó sobremanera que uno de los que saltaron las barreras –delante de la Policía local– fuese el conseller de Movilidad, Gabriel Vicens (Bloc), cuando otro conseller del mismo Govern –y de su partido–, Miquel Àngel Grimalt, había ordenado a Cerdà que sólo dejara pasar 20 personas, al ser Ternelles un espacio protegido. Cerdà expresó ayer mismo su malestar a Antich, y Grimalt se lo echará en cara a su colega Vicens en breve.
Los empleados del tren vuelven a la carga
Hace tiempo que los ánimos están caldeados en los Servicios Ferroviarios de Mallorca (SFM) entre los trabajadores y la dirección, tanto que la ´bomba´ podría estallar de un momento a otro. En una de las dependencias se ha podido leer estos días un cartel con el lema "Fuera los políticos corruptos", y al que una mano maliciosa ha añadido además: "Y barco de rejilla". Qué mal rollito...