Crisis en el Pacto. Los tres partidos se encierran hasta la madrugada en el consolat para evitar la ruptura
M. FERRER/ V. EZA. PALMA.
Francesc Antich está dispuesto a que el PSOE gobierne en solitario las principales instituciones de Balears –Govern, Consell de Mallorca y Ayuntamiento de Palma– ante la dificultad de saldar el enfrentamiento entre sus socios de UM y Bloc, que podría derivar en la ruptura del Pacto en su totalidad, haciendo así extensivo el actual gobierno en minoría en la institución insular.
"No nos da miedo gobernar en minoría", sentenció tajante la número dos del PSOE balear, Rosamaria Alberdi, poco antes de que los líderes del Pacto volvieran a encerrarse en el Consolat de Mar ayer por tercera vez. "En estos momentos se ha avanzado mucho, pero no hemos llegado a ningún acuerdo. El presidente [Antich] tiene mucha paciencia, pero también la acaba, y hoy [por ayer] es el límite para encontrar acuerdos. El PSOE ha hecho un esfuerzo muy grande y seguirá haciendo todo lo posible, queda mucha noche por delante, pero el tiempo se acaba. El PSOE no consentirá más peleas que desencantan a los ciudadanos", zanjó Alberdi.
Al cierre de esta edición, a la una de la madrugada, los líderes de las tres formaciones políticas continuaban reunidos en el Consolat sin terminar de reconducir la grave crisis de confianza desatada con la salida unilateral de UM del gobierno de Mallorca, el pasado 30 de septiembre, y agravada por las posturas encontradas entre Bloc y UM sobre el proyecto de un campo de golf en Son Baco (Campos).
De hecho, a lo largo de la intensa –y tensa– jornada de ayer se debatió más bien poco del desgobierno en el Consell, pues el protagonismo lo acaparó Son Baco.
Mañana debe votarse en el Parlamento una enmienda presentada por UM al decreto Nadal para permitir la construcción del polémico golf. El Bloc exige su retirada, o dará el Pacto por finiquitado. UM critica que PSOE y Bloc frenaran el proyecto desde el Consell sin consensuarlo, pero se muestra ahora dispuesta a dar marcha atrás, aunque con el compromiso "por escrito" de sus socios de que se compensará al municipio de Campos por la renuncia.
En concreto, se habla de permitir la construcción de dos hoteles de lujo en sa Ràpita para unas 1.500 plazas. Por contra, el Bloc no quiere ni oír hablar de compensaciones a cambio de suprimir un golf que a su juicio vulnera el Pacto suscrito en 2007. Otra cosa es que se acelere la revisión del Plan Territorial de Mallorca (PTM), y dentro de ese marco se estudie qué crecimiento puede autorizarse a Campos, pero al mismo nivel que el resto de municipios.
Unos y otros consideran que ya han cedido "demasiado", se cargan la culpa mutuamente de la crisis y se acusan de enroquarse, de modo que las posturas estaban ayer noche muy enconadas.
Tras un paréntesis para reunir cada partido a sus pesos pesados, se reprendió la negociación en la sede de Presidencia pasadas las nueve de la noche, con Antich intentando que Bloc y UM consensuaran una fórmula para renunciar a Son Baco sin que ninguno de los dos saliera derrotado ante sus simpatizantes.