V.E. PALMA.
La propuesta que está sobre la mesa de los partidos del Pacto para la reducción de las polémicas Áreas de Reconversión Territorial (ART), fruto de las negociaciones entre PSOE y UM, supone la desaparición de dos de estas zonas en la Playa de Palma, en el municipio de Llucmajor, y la de Es Creuers de Marratxí. En total, según fuentes del Consell, estas tres ART suman aproximadamente un millón y medio de metros cuadrados y unas 12.000 plazas turísticas y residenciales. A ellas se unen el desarrollo parcial de las dos ART de sa Ràpita, con una rebaja de las 3.500 plazas turísticas y residenciales previstas a entre 1.500 y 2.000. A su vez, el campo de golf de sa Vinyola saldría de su actual estado de abandono. De las ART, sólo quedaría la de Bonaire, en el Puerto de Alcúdia, a la que ninguno de los socios del Pacto pone problemas. La última conflictiva es la de L´Ullal, a donde se propone llevar el hotel Don Pedro, además de la posibilidad de varios chalés.
Las Áreas de Reconversión Territorial fueron incluidas en el Plan Territorial de Mallorca (PTM), aprobado en diciembre de 2004 por UM y PP, quienes gobernaban entonces el Consell. Se trata de figuras que permitían llevar a cabo recalificaciones en algunas zonas con el pretexto de salvaguardar otros enclaves de la isla. Estas figuras acabaron en manos de los tribunales, en donde se investiga si con la redacción de las ART se pudo haber cometido varios delitos a través de la filtración privilegiada sobre fincas rústicas que iban a ser recalificadas como urbanizables gracias al Plan Territorial. En el caso de Es Creuers, Vicent Grande declaró como imputado y reconoció que había adquirido la finca en 2002 por 14 millones, vendiéndola dos años más tarde por 27 millones. Después de este traspaso, se aprobó el Plan Territorial y Es Creuers quedó incluida dentro de las Areas de Reconversión, lo que revalorizó su valor y supuso un negocio de unos 200 millones de euros.