Terrorismo en la isla. continúan las investigaciones para identificar a los autores de las bombas
F. GUIJARRO. PALMA.
La Guardia Civil se está poniendo en contacto con las personas que acudieron a los locales de restauración afectados por los atentados de ETA pocos días antes del primer ataque en Palmanova, según han confirmado clientes a los que se han dirigido la Benemérita, además de los propietarios de alguno de estos negocios. La vía para localizar a estos posibles testigos ha sido la de analizar la lista de los que pagaron con tarjeta de crédito durante esas jornadas previas.
La actuación de la Benemérita se centra en contactar con los titulares de la tarjeta para conocer la identidad de sus acompañantes y preguntar si observaron a alguna persona sospechosa mientras estuvieron en esos locales, especialmente en el caso de que acudieran a los lavabos, donde se habían instalado los explosivos, ante la posibilidad de que coincidieran en ese espacio con alguno de los autores de los atentados.
Estas entrevistas se están manteniendo especialmente con los clientes de la pizzería La Rigoletta, en la que el pago con tarjeta es más habitual, ya que en el bar Nica y la cafetería Enco lo normal es abonar la cuenta al contado. Pese a ello, los agentes de la Guardia Civil solicitaron a todos los propietarios información sobre si podían aportar una lista de las tarjetas de crédito usadas.
Algunas de las personas a las que se ha interrogado acudieron a estos establecimientos pocos días antes del primer atentado registrado el pasado 30 de julio en Palmanova, lo que confirma que la teoría con la que los Cuerpos de Seguridad del Estado trabajan es que las seis bombas –las dos que estallaron en la citada jornada y las cuatro del día 9 de agosto– se instalaron unas 48 horas antes de la primera explosión, tal y como publicó DIARIO de MALLORCA el pasado mes de septiembre. Este hecho implica que los etarras tuvieron tiempo suficiente para abandonar la isla antes de que se activaran los dispositivos de búsqueda.
Material llegado de Francia
Hay que tener en cuenta que también parece confirmado que el material utilizado en los atentados procedía de uno de los zulos descubiertos recientemente en Francia, en donde se localizó algún temporizador que permite programar los artefactos explosivos con semanas de antelación, una práctica de la que existen precedentes pese a no ser habitual.
Fuentes de la investigación han reconocido que por ahora se siguen sin tener pistar firmes sobre la identidad de los autores, de ahí que se estén utilizando todas las vías posibles para intentar localizar a personas que hubieran podido coincidir con ellos mientras preparaban los atentados.
Estos ataques terroristas activaron la denominada Operación Jaula, que conllevó la instalación de intensos controles en la red viaria de Mallorca, al igual que en sus puertos y en el aeropuerto, o en edificios susceptibles de ser objetivo terrorista, en los que participaron unos 1.600 agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil, ante la posibilidad de que los etarras continuaran en la isla, aunque ahora ya se da como seguro que ya habían regresado a la península en ese momento.
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