Caso Palma Arena. La declaración del técnico impurtado duró hasta bien entrada la tarde
FELIPE ARMENDÁRIZ. DATA.
Miguel Ángel Verger, el joven ingeniero industrial que participó desde el principio en la construcción del Palma Arena, explicó ayer al juez que investiga dicho proceso que, cuando se comprobó que no había tiempo para cumplir los plazos, se reunió, junto a otro técnico, con el president del Govern Jaume Matas para pedirle un impulso para las obras. Verger, defendido por José Ignacio Herrero, empezó su declaración al mediodía y la acabó bien entrada la tarde, hacia las cuatro y media de la tarde.
Verger comenzó a trabajar en la parte de ingeniería del proyecto del Palma Arena en septiembre del 2005 por invitación de la dirección general de Deportes del Govern y sin contrato. Más tarde ya fue contratado. El técnico formó parte del equipo del primer arquitecto, el experto alemán Ralf Schürmann, con quien también colaboraban los imputados Jaime y Luis García Ruiz, quienes asumieron después la dirección del proyecto.
Culpas a Schürmann
En su declaración ante la Policía el 5 de agosto, cuando compareció como imputado no detenido, Verger cargó, al igual que los hermanos García Ruiz, en Schürmann las culpas por los retrasos iniciales del proceso, debido a carencias del primer proyecto. El arquitecto alemán fue destituido a principios de 2006 y reemplazado por los García Ruiz. Verger siguió colaborando con el proyecto.
A principios de 2006 saltaron las alarmas porque no se podía licitar la primera fase de las obras y, según Verger, el director general de Deportes del Govern, José Ballester, otro de los principales encausados, decidió prescindir de Schürmann.
Pero los problemas para el velódromo, que tenía que estar ultimado para el Campeonato Mundial de Ciclismo en Pista de abril del 2007, no acabaron ahí. El plazo de entrega acuciaba y faltaban muchas obras y elementos por construir.
Verger reconoció ayer que los técnicos facultativos del proyecto pidieron una reunión al máximo nivel del Govern: Jaume Matas. En ese encuentro Verger y Luis García Ruiz reclamaron al president Matas más medios para poder cumplir los plazos y le explicaron los problemas que existían.
Al parecer, Matas decidió impulsar el proyecto y comentó que había que poner todos los medios necesarios para culminarlo en la fecha prevista.
El juez de instrucción 3 de Palma y la fiscalía anticorrupción investigan, entre otros asuntos, quién tomó una serie de decisiones clave y cómo se autorizaron verbalmente desvíos millonarios en los presupuestos licitados del velódromo.
El técnico fue interrogado ayer exhaustivamente sobre contratos, licitaciones y fases de las obras del velódromo.
Verger también respondió a preguntas sobre algunas facturas y partidas que han llamado la atención de los investigadores del caso por su cuantía o naturaleza.
Según fuentes de las defensas, el imputado ofreció explicaciones coherentes a muchas de las cuestiones que le fueron planteadas y que también habían salido a relucir en sus declaraciones ante la Policía. El juez Castro, el fiscal Pedro Horrach y los abogados acusadores Pomar y Berrocal preguntaron al ingeniero por los desperfectos detectados en el velódromo tras su inauguración. El encausado afirmó que buena parte de esos defectos ya habían sido subsanados por las constructoras.