Crisis en el Pacto. Barceló asegura que el president hace lo posible por resolver el conflicto
V.EZA/F.GUIJARRO. PALMA.
La portavoz del Govern, Joana Barceló, afirmó ayer que la situación tras la ruptura del Pacto de UM en el Consell de Mallorca "es compleja y difícil", pero sostuvo que la "prioridad" del Govern es atender a los intereses de los ciudadanos, por lo que el president Francesc Antich, según dijo, está haciendo todo lo posible para solucionar esta crisis. A pesar de las palabras de Barceló colocando en primer lugar los intereses de los ciudadanos, la presidenta del Consell, Francina Armengol, sigue sin nombrar sustitutos para los consellers de UM que dimitieron el miércoles, lo que supone un vacío de poder en tres áreas con el riesgo de que se paralicen proyectos y se demore el pago a proveedores y contratistas, tal y como advirtieron los empresarios.
Barceló pidió responsabilidad a los partidos del Pacto y resaltó que ante una situación de crisis económica como la actual no se puede permitir "que cualquier problema de partidos, interno o plural" ponga en peligro el trabajo de las administraciones a favor de los ciudadanos
Insistió en que se está "intentando reconducir" la situación con UM y recordó que el acuerdo de gobernabilidad alcanzado entre este partido, PSOE y Bloc en 2007 "es bastante más amplio" que el Consell y abarca al Govern y al Ayuntamiento de Palma. Da este modo, dejaba claro que una ruptura en la institución insular afectará también al Ejecutivo balear y a Cort.
"Estamos intentando reconducir esta situación que, de manera puntual, se vive en el Consell de Mallorca, pero toda esta reconducción, los fundamentos, se basan en el acuerdo político y somos conscientes de que se trata de un acuerdo bastante más amplio", afirmó la portavoz del Govern.
Por otro lado, el líder del Bloc, Biel Barceló, declaró que aun no se ha producido una situación de "ingobernabilidad" en el Consell, si bien advirtió que, en tiempos de crisis, "no se puede tener una institución bloqueada" y que si llega un momento en el que es "imposible gobernar" la institución insular, "habrá que tomar" alguna decisión.
Además, pidió a UM que "no se abone a la teoría de la conspiración" ni ponga en "entredicho" la labor de la Justicia. Con estas palabras se refería a las declaraciones del presidente de UM, Miquel Angel Flaquer, en las que reconocía que el informe remitido por el Consell al juez, dentro del caso Son Oms, había influido en la ruptura y aseguraba que este informe tenía incorrecciones. "No hay ninguna instrucción política detrás del ámbito judicial", resaltó el dirigente del Bloc.