Seguridad. Festividad de los Ángeles Custodios
C. CANALS./S. SANSÓ. PALMA
Pablo García Prats es agente de la Policía Nacional. Ha sobrevivido a una bomba lapa que en 1977 le dejaron bajo el coche en Eibar, a los pasajeros enfurecidos durante la primera huelga de controladores en Son Sant Joan y, más recientemente, a una grave enfermedad. Sus años de servicio le valieron ayer la medalla al mérito con distintivo blanco. Asegura que volvería a entrar en el cuerpo para seguir siendo uno de los ángeles custodios que ayer celebraban su festividad en Palma.
Juan Ramis, Eva Corrales, Rafael García y tantos otros fueron elogiados como ejemplo de la labor "metódica, discreta, callada, honesta, leal y disciplinada" que describió en su alocución Bartolomé Campaner, jefe superior del cuerpo en Balears, quien recordó a los agentes fallecidos este año: Carlos Sáenz de Tejada y Diego Salvà, ambos muertos por ETA en Calvià, y el comisario Manuel Bofill.
Destacó el responsable de la Policía la labor realizada "desde la lucha contra la droga a los delitos asociados a la corrupción", mientras en primera fila le escuchaban el fiscal superior Bartomeu Barceló (Joan Carrau también andaba por allí) y el presidente del Tribunal Superior, Antoni Terrassa. La presidenta del Parlament, Maria Antònia Munar, se sentaba sonriente un poco más allá, separada por la alcaldesa Aina Calvo, y el secretario de Estado para el Turismo, Joan Mesquida.
En medio de la tormenta político-judicial, ni el Govern ni el Consell enviaron a sus presidentes, que delegaron en Carles Manera y Cosme Bonet. Miquel Ramis, el vicesecretario general del nuevo PP se sentó alejado de los ex alcaldes Catalina Cirer y el senador Joan Fageda, y no se les vio conversar con unos ni con otros. La diputada Maria Salom tampoco se perdió el acto. El presidente de la CAEB, Josep Oliver, se sentó junto al presidente de la autoridad portuaria, Francesc Triay, y Cristina Macaya; no faltaron los representantes de los medios, como Pedro Pablo Alonso, director de este diario.
Pero esta no es una crónica política o económica. El delegado del Gobierno, Ramon Socías, recordaría que la Policía ha logrado, por quinto año consecutivo, disminuir la tasa de delincuencia; y no quiso nombrar a los responsables de los atentados en Calvià, aunque les prometió cárcel.
El teniente Coronel de la Guardia Civil, José Francisco Martínez; la juez Margarita Beltrán y la fiscal del TSJB, Rosa Cosmeli también recibieron medallas, junto al comisario de Palma, Miquel Pericàs y la directora general de Salud, Rosa Maria Alís; más una funcionaria: Maria Dolores Ros.
En el otro extremo de la isla, casi un centenar de agentes de la Policia Nacional de Manacor acudieron ayer a la parroquia de Sant Vicenç Ferrer para celebrar la festividad. En la homilía, oficiada por el rector Andreu Genovart, se ensalzaron los valores colectivos de servicio y la atención al ciudadano, frente al nuevo inspector jefe de la ciudad, Pedro Antonio Viedma.