C. CANALS. PALMA.
El Gobierno asegura que la nueva red fija de radares y cámaras costeras va a "blindar" el sur y el sudeste de Balears a la entrada de pateras y embarcaciones de narcotraficantes. Pero más allá de la contundencia del verbo usado –"blindar"–, no ofrece dato alguno sobre el alcance de las siete nuevas instalaciones, para evitar que, mediante un servicio GPS, un patrón de embarcación pueda encontrar un pasillo o espacio muerto entre las medidas dispuestas.
Lo reconoció ayer explícitamente el delegado del Gobierno en Balears, Ramon Socías, y resumió que "el cien por cien de seguridad" no existe, aunque aseveró que la nueva red, que entrará plenamente en funcionamiento a finales de octubre, mejorará con creces los actuales servicios de radar móvil, de muy inferior alcance.
Aunque se había especulado que la red balear podría complementarse con las dos unidades que estaban a disposición de la Guardia Civil –dos camiones Iveco de 240 caballos–, éstas serán devueltas a Huelva y Canarias, que en su momento las cedieron al archipiélago.
Las instalaciones se están montando en siete puntos de Balears orientados hacia el sur, concretamente en Son Bou (Menorca), Portocolom (Felanitx), na Penyal (Sant Llorenç), na Tudosa (Artà), cala Figuera (Santanyí), es Penyal Blanc (Cabrera) y Eivissa. Éste último, ya en activo, solapará además su cono con un potente radar alicantino en Dénia, de manera que la zona estará doblemente vigilada.
Las siete torres de radar, de unos veinte metros de altura cada una, están dotadas de cámaras de visión diurna y también térmica, de manera que durante la noche es posible distinguir el calor de los motores y, en caso de proximidad, de los cuerpos humanos, según describió Socías.
Todas estas instalaciones se conectan a un único centro de control, en la sede de la Comandancia de la Guardia Civil en Palma, desde donde se gobiernan durante las 24 horas diarias, en tres turnos laborales.
El gasto de construcción corresponde a la secretaría de Estado de Seguridad, que a su vez cuenta con fondos para el programa europeo de vigilancia fronteriza, Frontex. Sin embargo, la dotación humana –que ayer Socías estimó en una veintena de personas– deberá ser satisfecha por la Guardia Civil de Balears.
En cualquier caso, según Socías, el gasto está "plenamente justificado" por la lucha contra el narcotráfico y contra el comercio ilegal de personas.