F. GUIJARRO. PALMA.
Las personas que se queden viudas, los autónomos que registren fuertes caídas en su actividad y los trabajadores que pierdan su empleo serán los beneficiarios de la moratoria de hasta tres años en el pago de las hipotecas anunciada el pasado martes por el president Francesc Antich, según el principio de acuerdo alcanzado por el Govern y las cajas de ahorros y que podría materializarse mañana con la firma del correspondiente convenio.
Aunque el texto definitivo del acuerdo no será entregado hasta el día de hoy a las entidades financieras que participan en el mismo, por lo que "podrían darse algunas modificaciones en la letra pequeña", según advierten fuentes del sector, el acuerdo inicial contempla la posibilidad de que las personas que queden en una situación más precaria debido a la crisis económica puedan modificar las condiciones de su hipoteca durante un periodo máximo de tres años, ya sea aplazando cualquier tipo de pago durante ese tiempo o acordando una reducción de las cantidades a abonar, dependiendo de las necesidades del cliente.
Hay que tener en cuenta que esta medida sólo será aplicable sobre los créditos que afecten a la vivienda habitual, lo que supone dejar fuera las segundas residencias, e inicialmente se plantea también fijar un límite máximo sobre el valor de las hipotecas que puedan incluirse en esta iniciativa, de 170.000 euros, aunque este importe podría modificarse finalmente.
Respecto a los beneficiarios de esta moratoria, se han fijado cuatro grandes grupos. En primer lugar, aquellos trabajadores por cuenta ajena que se queden en situación de desempleo. Pero también los autónomos que a causa de la crisis no puedan desarrollar ninguna actividad, y los que puedan demostrar haber registrado una muy fuerte caída en sus ingresos.
El cuarto grupo lo constituirán aquellas personas que padezcan el fallecimiento del cónyuge y pasen a depender económicamente de una pensión de viudedad.
Las entidades que inicialmente van a suscribir este acuerdo son Sa Nostra, La Caixa, Caja de Ahorros del Mediterráneo, Caja Rural y Caixa Colonya.