EUROPA PRESS. PALMA.
El convenio de aplazamiento del pago de hipotecas permitirá a las cajas de ahorros que participen "ajustarnos a la situación de nuestros clientes", según expuso el director de Relaciones Institucionales, Bernardino Seguí, en declaraciones realizadas a Europa Press, quien aclaró que "aún estamos trabajando en pulir cuatro o cinco o flecos" del texto del documento que servirá para sellar el pacto, aunque en lo fundamental ya existe consenso.
Un total de cinco cajas de ahorros con fuerte implantación en Balears, 'Sa Nostra', 'La Caixa', Caja Rural, Caixa Colonya, y la CAM, firmarán mañana viernes con el presidente del Govern, Francesc Antich, el acuerdo que posibilitará el aplazamiento en el pago de cuotas de hipotecas, por un plazo "máximo" de tres años, para clientes que atraviesen una grave situación económica y que no puedan hacer efectivas las cantidades adeudadas.
Así lo confirmaron a Europa Press fuentes del Ejecutivo autonómico, que precisaron que el acto tendrá lugar en Consolat de Mar, y que contará con la asistencia del conseller Vivienda y Obras Públicas, Jaume Carbonero, entre otros responsables políticos, además de los representantes de las entidades financieras que participan en la iniciativa.
Esta idea fue lanzada el pasado martes, 22 de septiembre, por el presidente Antich en la primera jornada del Debate del Estado de la Comunidad, quien señaló que se encontraba a punto de firmar un gran acuerdo con entidades bancarias con presencia en las islas, que permitiría que ciudadanos en dificultades para asumir el pago de sus créditos hipotecario pudieran aplazar cuotas hasta que se recuperarán económicamente de la crisis.
En aquel momento, el presidente ya adelantó que el convenio podría quedar suscrito esta misma semana, como finalmente sucederá, y, durante la semana, se ha ido sabiendo que alcanzará a viudas, autónomos que pasen por momentos de baja actividad y trabajadores que pierdan su empleo. Quienes verán ampliado el plazo del pago de sus hipotecas, pasando de, por ejemplo, 30 años a 31, 32 ó 33, según el periodo de moratoria y otras condiciones.
Porque, en este caso, se trata de que las cajas "se adapten a las necesidades del cliente". Y, para ello, contarán con la "cobertura de un aval del Estado por los importes aplazados" y, al expirar el aplazamiento -lo que puede ocurrir en cuanto el cliente encuentre trabajo o mejore su situación-, "se recalculan las cantidades y se empiezan a cobrar las cuotas", indicó Seguí.
Carencia no es impago
A este respecto, el responsable de Relaciones Institucionales de 'Sa Nostra' aclaró que la Comunidad Autónoma "no aporta" cantidad alguna mientras dure el aplazamiento hipotecario y, así, las entidades financieras simplemente "paralizan los cobros" a sus clientes, en una medida que "no supondrá" en ningún caso que éstos pasen a engrosar las listas de morosidad, porque "una carencia no es un impago", precisó.
Cabe señalar que esta iniciativa concretada por Francesc Antich en su primera intervención durante el Debate del Estado de la Autonomía -que concluye hoy en la Cámara balear- se enmarca dentro del paquete de 17 nuevas medidas económicas destinadas a hacer frente a la crisis aprobadas durante la Mesa de Seguimiento a la Economía Balear del pasado mes de abril.
No obstante, los requisitos que se establecieron entonces para acogerse a esta actuación fueron encontrarse en una situación de desocupación que motivase la interrupción temporal en el pago de la cuota, así como que la primera interrupción no tuviese lugar antes de la completa amortización de las tres primeras anualidades.