Estado de la Comunidad. Los socios del PSOE le reprochan su conformismo con la nueva financiación
MATEU FERRER. PALMA.
De los socios de Antich, Biel Barceló fue ayer el más contundente y crítico a la vez. Al líder del Bloc no le satisface la tibieza con la que su juicio está afrontando la crisis económica el presidente del Govern, por lo que le pidió que adopte un nuevo chip: "Señor presidente, no bastan las palabras, hacen falta actuaciones, nuevas medidas, y sobretodo un nuevo enfoque, un cambio radical en el mensaje que han de percibir los ciudadanos".
La receta de Barceló pasa por una política basada en la "austeridad, imaginación, solidaridad y reivindicación". Un recorte del gasto público sin mermar los servicios públicos básicos, el "apoyo a las empresas para facilitarles la apertura hacia nuevos mercados", y que "todas las personas con riesgo de exclusión social tengan cobertura de este gobierno", un "deber ideológico, pero también humanitario".
A Barceló le disgusta el conformismo de Antich con el nuevo sistema de financiación autonómica –"su satisfacción, señor presidente, es una cuestión de fe que no compartimos"–, y le reprochó su "entrega incondicional cuando los suyos gobiernan en Madrid". Como buen "nacionalista progresista", Biel Barceló le leyó la cartilla a Antich: "Financiación, la cogestión aeroportuaria, las transferencias de Justicia, los descuentos para el transporte para los residentes no comunitarios, la firma del convenio de tranvía, la declaración de servicio público para los vuelos con la Península o el Régimen Especial de Baleares" son un "rosario de temas" en los que el Bloc "quisiera ver una clara postura de unidad y exigencia ante el Estado".
En el discurso de Barceló no faltó la denuncia contra "el expolio fiscal, que nos ahoga" –todo un tópico–, asegurando que "con un sistema de financiación justo y los intrumentos que Madrid nos niega, dígase gestión de Son Sant Joan, la actual situación económica en Balears no sería ahora tan dura".
Basta de expolio fiscal
En este sentido, Barceló insistió en reclamar firmeza a Antich ante su propio partido en la meseta: "Vivimos en medio del absurdo, un absurdo injusto y cruel para nuestra tierra. Señor Antich, hace falta que Balears diga ¡basta!, y que usted, como presidente del Govern, lidere esta reivindicación".
En su réplica, Antich dijo respetar "si alguien no se fía" del compromiso de Zapatero con Balears, admitió que hubiera querido mayor financiación adicional –"nadie me ha visto saltar ni gritar de gozo"–, pero quiso destacar "el avance importantísimo" que supone "pasar de recibir el 0,7% del Estado a los 400 millones de euros anuales conseguidos", y sentenció que "se están produciendo cambios históricos". No convenció a Barceló: "Mejoras, sí, pero de cambios históricos, nada, son muchos años de estar a régimen", le respondió con sorna.
El portavoz del Bloc reclamó asimismo un mayor compromiso de este Govern con el catalán –"no podemos volver al pasado"–, y se mostró duro con el delegado del Gobierno por su pasividad ante las constantes denuncias de agresiones policiales por motivos lingüísticos.
Barceló criticó veladamente también a su socio de UM por querer estar en misa y repicando tras "el fracaso del modelo neoliberal": "El camino no son más urbanizaciones y campos de golf [Son Baco], que no son más que excusas para seguir urbanizando, como siguen insistiendo algunos" pese a que el Pacto defiende "un cambio de modelo" económico y territorial.