FELIPE ARMENDÁRIZ
Por una vez el Parlament trató ayer temas importantes para la ciudadanía como es el porvernir de los desempleados que van a afrontar el otoño ya llegado y el invierno venidero sin prestaciones, es decir, sin dinero. El president Antich anunció que habrá trabajos comunitarios, más zanjas, y formación, un misterio, para 1.700 personas. La duda es qué pasará con los otros miles de ciudadanos sin euros, ni trabajo, ni subsidios.
Como la gripe A, el anticipado fin de la temporada alta turística ocasionado por la crisis se presenta con miles de damnificados, por no haber podido cotizar los 180 días mínimos para cobrar del paro. El Govern, anticipándose, a las colas de desesperados, ha prometido 3 millones de euros para los Ayuntamientos, que, de momento, y junto a la iglesia católica, y otras instituciones, se ocupan de los hambrientos, que, además de no poseer ingresos, no tienen qué comer.